Ray Allen se queda con Cassell y LeBron como mejores compañeros

Vaya por delante que es toda una eminencia, una leyenda de la NBA. Dos anillos de campeón —en el recuerdo, su triple contra los Spurs siendo un ‘veteranazo’—, diez All-Stars, una presencia en el segundo mejor quinteto y otra en el tercero, además de ser el triplista más prolífico de la historia (2.973 conversiones).

Por todos sus méritos, Allen es uno de los elegidos para ingresar en el Hall of Fame en la clase del 2018, premio a toda una carrera aliado con el estrellato. Y en tal homenaje póstumo, el mítico escolta ha concedido una entrevista al periodista Shams Charania (The Athletic) en la que rememora algunas interioridades interesantes de su carrera.

Por ejemplo, que los mejores compañeros que ha tenido fueron Sam Cassell (con quien coincidió en Seattle Supersonics y Boston ) y LeBron James (Miami).

“Una mezcla entre Sam Cassell y LeBron James”, respondía Ray Allen a la pregunta de con qué compañero se quedaba a lo largo de toda su carrera.

“Sam es un tío con el que siempre querrías ir a la batalla. Nunca te abandonaría y haría lo que fuera por ti. Nunca tenía mal lenguaje corporal. Y LeBron es un tío con el que te divertirías, competiría contigo pero siempre será uno más del grupo. Nunca hacía sentirse más grande que quien tenía a su lado”, podía declarar Allen.

Sus ex en Boston

Quienes no guardan tan noble memoria de Ray Allen son sus antiguos compañeros en los Boston Celtics. Con ellos logró el primer anillo (2008) para la franquicia desde los años 80 (1986 el último anillo), superando en las Finales a los Lakers que años más tarde atarían dos nuevos campeonatos.

En aquel núcleo de jugadores sobresalían cabecillas como Rajon Rondo, Paul Pierce, Kevin Garnett, Kendrick Perkins, y el propio Allen, y nunca cayó de buen grado la marcha de Ray a los Heat. Fue considerado como una traición, algo peor, puesto que un año antes Boston había luchado duro contra los Heat en las finales de conferencia (4-3 definitivo para los chicos de South Beach). Fue una batalla épica y tras perder, Allen decidió unirse al declarado como nuevo enemigo verde. Así se tomaron su marcha Garnett, Rondo y compañía.

Bien sabe Allen que aunque su ingreso en el Hall of Fame es merecedor de felicitación por parte de sus excompañeros, su antiguo clan de color verde no formará parte de los buenos deseos. Así lo expresó el exjugador en su conversación para The Athletic. “No espero recibir felicitaciones de excompañeros de Boston como Kevin Garnett o Rajon Rondo”.

Choque con Rondo

Según testimonios posteriores a su salida de Boston, el carácter de Allen siempre resultó diferente al del resto de cabecillas de aquel equipo. Más introvertido, individualista y no tan parte del conjunto. Y eso pudo ser lo que empezó a erosionar los ánimos en el vestuario.

Seis años después de su partida a Miami, la relación con Rondo o Garnett continúa anclada en la frialdad. Allen hasta emitió alguna declaración, hace tiempo, admitiendo que el carácter obstinado de Rondo no ayudó a mejorar su relación cuando aún formaba parte de la familia de los Celtics. “Hubo partes de la temporada (en 2012) en las que empecé a sentir como cierto remordimiento hacia mí en la cancha”, decía Allen. “No quería hacer nada por arreglarlo (Rondo). No quería averiguar lo que necesitábamos hacer. Si hice algo que te molestó, necesitamos solucionarlo porque nos quedaba mucho baloncesto por jugar. Y no quería saber nada de eso”, acusó en su día Ray Allen.

En su día, el escolta alegó un compendio de factores, también el familiar, como lo que le llevó a tomar la decisión de marcharse. “Quieres pagarme menos dinero (en alusión a la oferta de renovación de los Celtics). Quieres que salga desde el banquillo. Quieres seguir lanzando los ataques con Rondo. Ahora dime otra vez ¿por qué debería firmar ese contrato?”, reflexionaba poco después de marcharse el propio Allen.

Y Paul Pierce

Con quien sí restauró en cierta medida su trato fue con Paul Pierce, único miembro importante de aquella plantilla con la que Allen ha normalizado su tono.

Así, ya sea con la bendición de sus excompañeros en los Celtics o no, Allen pasará a formar parte del Naismith Memorial Basketball Hall of Fame dentro de solo unos días. Leyenda viva de la liga.