Los Sacramento Kings han tocado fondo, pero al menos aún respiran. Si en campañas anteriores hubo críticas por decisiones y resultados, lo de esta 2025-26 ha pasado ya a la historia como un punto negro de la misma, uno que se mide por las 16 derrotas consecutivas que han acumulado, batiendo así el récord de 14 que tenían de aquella lejana época en la que se llamaban Cincinnati Royals.
Con esa losa sobre sus hombros saltaron anoche los jugadores al FeDexForum, sin duda una plaza propicia para acabar con tan nefasta racha. Lo consiguieron.
El recorrido de continua frustración acabó al derrotar a los Memphis Grizzlies por 114-123 bajo el liderazgo en pista de Russell Westbrook y DeMar DeRozan, otrora súper estrellas de la NBA. El alero admite que han respirado tranquilos. «Nadie quiere perder, especialmente con la racha que teníamos. Me sentí bien al quitarme ese peso de encima», señala.
Ha sido más de un mes de penuria. Los Kings no ganaban desde que lo hicieron a Washington Wizards por 125-115 el lejano 16 de enero. Aquella fue en casa y para encontrar una en la carretera hay que irse hasta el 6 de diciembre en Miami.
Westbrook, el que tuvo… retuvo
Para certificar la victoria Sacramento firmó un sólido último cuarto en el que destacaron Russell Westbrook y el two-way contract Daeqwon Plowden. Ambos lograron 10 puntos en tal periodo para combinarse haciendo 20 de los 24 del equipo. Russ terminaría con 25 puntos, siendo su cuarto partido anotando al menos 25 esta temporada, y el primero desde que ganasen el mencionado 16 de enero.
(Fotografía de Petre Thomas-Imagn Images)





