Stephen Curry se ha perdido los últimos cuatro partidos de los Warriors por culpa de una lesión en su rodilla derecha, una dolencia que lo tendrá fuera de juego durante al menos una semana más. Según ha anunciado Steve Kerr, el base será también baja en el duelo ante San Antonio de este miércoles, y continuará su reposo hasta después del All-Star Game del domingo 15, en el que tampoco podrá estar presente.
Así, el evento pierde a otra de sus grandes figuras poco después de confirmar la ausencia de Shai Gilgeous-Alexander, y todo parece apuntar a que los bases no serán los únicos en bajarse del partido. Hombres como Giannis Antetokounmpo o Luka Doncic son ahora mismo baja en sus equipos a menos de una semana para el All-Star, de modo que, aunque no hay confirmación oficial, hay como mínimo indicios para sospechar de que hay más nombres que añadir a la lista de bajas.
En el caso de Steph, la NBA tendrá que elegir ahora un sustituto, que tendrá que ser estadounidense dado que el evento tendrá este año el formato de Estados Unidos contra el resto del mundo.
¿Listo para la vuelta?
Curry no tiene aún una fecha fija para su retorno a las pistas, pero desde Golden State han señalado que el objetivo es que pueda estar listo para el primer partido posterior al parón del All-Star. Este tendrá lugar el 19 de febrero ante Boston, lo cual supondría un retorno relativamente veloz que significaría que la lesión no es de especial gravedad.
«La cuestión es ir aprendiendo sobre la marcha qué funciona en la rehabilitación» afirmó el base al resto. «Todavía me duele, y hay que deshacerse de la inflamación del dolor. Es algo que tenemos que analizar y gestionar, porque si vuelvo demasiado pronto la cosa podría agravarse».
(Fotografía de portada: Gary A. Vasquez-Imagn Images)





