Stephen Curry quiere ser un ‘warrior’ hasta la retirada

no piensa cambiar de equipo. Sí, juega en un conjunto que ha ganado tres de los cuatro últimos anillos y que apunta a seguir dominando, pero el mismo escenario aparecía ante sus ojos hace doce meses, cuando contestó con un “no sé” a si consideraría firmar por Charlotte Hornets, su ciudad natal. Ahora, aproximándose al curso 2018-19, parece estar plenamente convencido de que sus últimos triples llegarán vistiendo la camiseta de Golden State .

“Me encanta la zona de la bahía. La única razón por la que voy a casa es para por ejemplo ir a la boda de mi hermana, que se casa ahora, o para jugar contra los Hornets, así que realmente no voy mucho. Mi cabeza no está allí”, señala a The Bill Simmons Podcast antes se asegurar que se ve jugando toda la vida con el equipo que lo eligió en el nº7 del Draft de 2009. “Por supuesto que sí. Esto es lo que llamo hogar. Aquí es donde quiero estar, por razones obvias”.

La principal salta a la vista: está en el mejor escenario posible. A sus 30 años acumula dos MVPs y tres anillos, una cuenta que aumentará casi con total seguridad en los próximos años. Con vistas al futuro le quedan cuatro años de un contrato de cinco campañas y 201 millones de dólares; es decir, acabaría tal vinculación con 34 años. Curry ha comentado que quiere jugar al menos siete temporadas más, lo que le llevaría a igualar o superar los 16 años de carrera de su padre: Dell Curry.