‘The Process’ no arranca: clara derrota ante Toronto y 0-3


Sin Joel Embiid, que por mucho que dijera que estaba listo para jugar dos noches seguidas debió plegarse al dictamen de los médicos, los 76ers cosecharon su tercera derrota de tres posibles en esta 2017-18. Mal arranque al joven proyecto de los Sixers, incapaces de dar respuesta a las prestaciones ofensivas de Toronto (128-94).

Philadelphia perdió este sábado en tierras canadienses, en un back-to-back que contó con la citada baja de Embiid. Tras caer el viernes contra Boston, llegó la derrota sabatina ante los Raptors.  En los de Ontario, DeMar DeRozan brilló por encima del resto, con una explosión anotadora que le llevó a firmar 30 puntos en 26 minutos de juego. Serge Ibaka, con 21, o Kyle Lowry, con 17, fueron otros de los jugadores notables en la noche canadiense. Lucas Nogueira, que desde que llegó el propio Ibaka en febrero ha visto bajar de manera terrorífica sus minutos, aprovechó bien la oportunidad contra los Sixers y en apenas un cuarto de hora se acercó al doble-doble: 10 puntos y 9 rebotes, además de 2 robos y 2 tapones.

Ben Simmons, como consuelo

Todo no es negro en los 76ers. Primero, porque el calendario inicial les ha entroncado con lo más granado del Este, como son Washington, Boston y Raptors, y porque dos de esos tres encuentros han sido a domicilio. Además, si se quieren más motivos para huir de un drama prematuro, los aficionados de los Sixers se pueden agarrar a Ben Simmons, que de nuevo clavó un doble-doble, el tercero en otras tantas noches como profesional. El base firmó esta vez 18 puntos y 10 rebotes y se quedó a sólo 2 asistencias del triple-doble. Simmons es el primer novato desde Shaquille O’Neal (1992) que firma tres dobles-dobles en sus tres primeras apariciones en la NBA.

Además, el rookie batió otra marca interesante, como la de ser el primer jugador desde Oscar Robertson (1960) en encadenar sus tres primeros duelos como jugador de la NBA con al menos 10 puntos, 10 rebote y 5 asistencias.

Fultz y los tiros libres

Más allá de que todavía no ha explotado al ritmo de Simmons, el número 1 del Draft de 2017, castigado este verano por lesiones que le han frenado en su puesta a punto, tiene un terrible problema con los tiros libres. La lesión en el hombro es parte de la explicación de esta dramática forma de encarar los lanzamientos. Algo que además de poco ortodoxo, no es efectivo. Fultz desaprovechó cuatro tiros libres de ocho posibles y firma en sus tres primeros duelos un nefasto 50 por ciento desde la distancia.


Los rivales ya le ha cogido la matrícula, porque es presa firme para frenar ataques, con el rédito de que muchos de los tiros libres no se convertirán en puntos. Algo deberán hacer en Philadelphia si no quieren que esto vaya a más.


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