Quedarse a un solo paso del campeonato obliga a reforzarse todo lo posible. Pero los Spurs siempre han tenido una política clara de no dar grandes volantazos ni movimientos grandilocuentes. Prefieren hacer pequeños cambios y que la mejora venga por la vía interna. Y ese pequeño cambio, al menos de momento, ha sido Tobias Harris, quien llega para los próximas dos temporadas a cambio de 31 millones de dólares.
Lo cierto es que San Antonio pedía a gritos un cuatro durante los playoffs que pudiese sumar centímetros más allá de Victor Wembanyama. Harris es un paso intermedio entre un cuatro más posicional (puede ejercer juego al poste y aguantar a emparejamientos interiores en defensa) y lo que ya venía aportando Harrison Barnes en años anteriores.
El alero/ala-pívot ha sido clave en el resurgimiento de Detroit en estos dos últimos años, sobre todo a partir del espacio del que dota a Cade Cunningham a través de su tiro exterior. Los Spurs han sido uno de los mejores equipos en el tiro de la segunda mitad de temporada, cuando acabaron de certificarse como máximo aspirante. Pero, paradójicamente, sufrieron ante el tamaño de Thunder y Knicks por dejar a Wemby demasiado solo en la zona ofensiva.
Por si fuese poco, Harris viene de ser el segundo mejor atacante de los Pistons en los recientes playoffs. Y nunca está de más un jugador que tenga puntos autogenerados en sus manos para un equipo que también ha sufrido en esa faceta especialmente en tramos finales.
(Fotografía de portada de Imagn Images)





