Trae Young: “Salir elegido por los Knicks sería una bendición”

Conforme se va acercando el final de la NCAA 2017-18, muchas de sus estrellas caídas en el March Madness e incluso antes, se han empezado a declarar elegibles para el , el paso previo a su salto al profesionalismo. Uno de esos jugadores es , quien en un solo curso con la Universidad de Oklahoma ha conseguido que el equipo, que venía de un 11-20 en la campaña anterior, accediera al Torneo de la NCAA.

Esta semana, tras caer eliminado el día 15 de marzo en la primera ronda del Torneo de la NCAA ante Rhode Island, y donde Young se despidió de Oklahoma con 28 puntos, el jugador natural de Norman, a pocos kilómetros de la ciudad de Oklahoma, le contaba a Adrian Wojnarowski su intención de dejar el mundo universitario y de apuntarse al Draft. Un día después, lo comunicaba en Twitter. Las propias predicciones de ESPN le sitúan en el Top-10 del Draft de 2018, exactamente en el número 8.

Gran curso en Oklahoma

El base eligió Oklahoma, los Sooners, por delante de Kentucky y por una razón fundamental: podía seguir en Norman, su hábitat natural y donde brilló en el Norman North High School, donde promedió más de 40 puntos en su último curso. En Oklahoma no llegó a tanto, pero sus 27,4 puntos y sus 8,7 asistencias le han servido para liderar la NCAA I tanto en puntos como en asistencias. Hay más. Su total de 811 puntos le hacen ser el novato con más tantos anotados en la Conferencia Big 12, por delante de monstruos como Kevin Durant y Michael Beasley. Y más allá de las fronteras de la Big 12, Young ha conseguido igualar el récord de asistencias dadas en un solo partido, con 22, empatando así con Sherman Douglas (1989), Avery Johnson (1988) y Tony Fairley (1987).

“No me arrepentiré de ninguno de los momentos vividos en Oklahoma o de la decisión de haber permanecido en casa para ser un Sooner para toda la vida”, le contaba Young a Woj en esa carta-confesión del pasado martes.

All-American, el séptimo en toda la historia de Oklahoma en conseguirlo, sí tiene sin embargo una espina clavada y es la de no haber llevado más lejos a los suyos en el Torneo de la NCAA. “Me arrepentiré de no haber ayudado a los Sooners a ganar el título nacional. Siempre quise honrar el legado de Wayman Tisdale, y Buddy Hield (todos All-American), leyendas de OU que condujeron al programa hasta Elite Eights y Final Fours. Cuando elegí Oklahoma imaginé que tendría más de una oportunidad en el torneo de la NCAA, pero las cosas cambiaron y esta temporada se convirtió en mi única oportunidad”.

¿Un futuro en New York?

Young, cuyo padre Rayford Young se formó a finales del siglo pasado en Texas Tech, con quien jugó más de 100 partidos y luego tuvo escalas profesionales en Portugal (FC Porto) y Suecia, prepara ya su porvenir. Su progenitor precisamente trabaja en la búsqueda de un agente para los meses que vienen, donde habrá mucho que negociar, principalmente entrenamientos previos al Draft y todo lo relacionado con la exposición del jugador ante las franquicias. Young trabajará con un entrenador personal en California, señala ESPN.

Una de las franquicias con las que puede entrenar es la de los , potencial equipo de Top-10 y equipo dentro de la lotería del Draft sí o sí, toda vez que otro curso más en la Gran Manzana verán los playoffs por la televisión. Young, decíamos, está ahora situado en el pick número 8 según las proyecciones de ESPN y por si acaso, él ya se acerca a los Knicks. “Salir elegido por los Knicks sería una bendición. Estar en The Mecca es uno de los mercados más grandes de la liga, quizá el mayor. Si estoy lo suficientemente bendecido para jugar en New York City, será un honor y estaré complacido de trabajar y de ayudar a la franquicia a ganar”, apuntó esta semana a ESPN.

No obstante, la excesiva presión sobre su figura en los últimos meses, fruto de ser una estrella, ha podido ser demasiado para el jugador. No es fácil estar en el foco y New York precisamente es eso, el foco de los focos. Algunos scouts dudan y sugieren que los Knicks podrían abordar ese asunto sobre la presión con el jugador, tomando como ejemplo lo vivido en la 2017-18.

“La presión constante de estar bajo el microscopio y cosas así. En eso te estás metiendo en Nueva York. Se necesita una persona especial para estar en ese mercado y en esa presión y prosperar en ella. Young tiene confianza, de eso no hay dudas, pero si fuera los Knicks me preocuparía por estos aspectos mentales, sobre si está listo. Es la respuesta que se necesitaría.”, apunta un scout de la Conferencia Oeste a Daily News.

Young ha abrazado la opción de New York para no cerrarse puertas y porque quizá considere que es su sitio, por encima de toda la presión mediática de la franquicia más famosa del mundo, o una de las más famosas.  “Sé que habrá dudas sobre si estoy preparado para el Draft. No quiero fingir y decir que ahora estoy listo para la NBA, pero estoy decidido a hacer lo que siempre he hecho: invertir en trabajo para prepararme para la liga y los increíbles desafíos que presenta”, apuntaba Young a ESPN.

“Jamás, ni en mis más salvajes sueños, pensé que iba a ser tema central y frecuente en las televisiones nacionales y en las radios, ni mencionado por los más prestigiosos periodistas del país. En ese sentido quiero agradecer a los medios locales de Oklahoma lo bien y justamente que siempre cubrieron mis informaciones, desde la secundaria hasta la universidad”.

New York no será Oklahoma.