A todos se nos rompió algo cuando el Aquiles de Tyrese Haliburton dijo basta en el séptimo partido de las Finales de 2025. El momento, sus gestos de dolor, la sensación de que el destino no podía ser más injusto con él… Aquello no se olvidará, pero el tiempo ha pasado y lo que también recordaremos es como esas lágrimas de sufrimiento de aquel 22 de junio se han tornado en otras de alegría con su retorno a las pistas.
Pese a que ya había jugado en pretemporada, fue anoche cuando el base de los Indiana Pacers hacía su regreso oficial. Él sabía que sería un día especial, pero no podía calcular hasta qué punto; tanto es así que pensaba que sería en el primer partido en casa cuando se emocionaría. Error. Tras jugar en el Smoothie King Center, y acabar con 23 puntos y 12 asistencias para ganar, no pudo aguantar más.
«Lo mejor fue el final, ese momento. Ha sido una montaña rusa de emociones. De verdad, lo que me hizo sentir así fue ver a todos esos seguidores de los Pacers aquí en Nueva Orleans. Fue algo especial», comenta entre lágrimas.
Haliburton cerró la noche admitiendo que estaba agotado, pero no por ello dejó de marcar diferencias al anotar 16 de sus 23 puntos en el último cuarto. Ha vuelto donde lo dejó, siendo decisivo para hacer de los Pacers un equipo ganador.
«Se sintió bien. Se sintió realmente bien. Creo que la pretemporada me preparó para esto: no forzar las cosas y dejar que el juego fluyera hacia mí. Intento jugar de la manera correcta», sentencia.
Pascal Siakam se rinde a Tyrese Haliburton
La otra gran estrella de los Indiana Pacers, un Pascal Siakam que terminaría con 30 puntos, resaltó el gran tono físico que ha alcanzado Haliburton en un corto periodo de tiempo.
«Se le vio muy bien. Le dije que le llevaría algo de tiempo recuperar su mejor forma física. Su estado físico es impresionante, considerando el ritmo de juego que manejamos. Pero, siendo su primer partido de vuelta, me alegra mucho verlo de nuevo en la cancha. Sé lo difícil que fue para él la temporada pasada», recalca.





