La llegada de LeBron James ha convertido a los Philadelphia 76ers en una de las mayores atracciones y, sin duda, en el gran experimento de la próxima temporada.
La acumulación de talento es indiscutible; la volatilidad física de varios de sus integrantes, también. Y luego está el runrún de cómo acallarán los fantasmas en pista: quién actuará ‘de facto’ de base, cómo se repartirán los lanzamientos y hasta qué punto estará dispuesta tanta estrella a sacrificar protagonismo en aras del bien común.
Muchas de esas cuestiones pasan directamente por el dos veces All-Star y quien, junto a Brown, está más cercano al que puede ser su prime como jugador de básquet: Tyrese Maxey. Tras brillar como líder ofensivo de de los 76ers el curso pasado (28,6 puntos), el guard ahora tendrá que repartir la atención y compartir el balón con LeBron, Embiid, Brown y VJ Edgecombe.
En una entrevista concedida a HoopsHype durante un evento organizado por New Balance, Maxey habla abiertamente sobre el reparto de responsabilidades, la ausencia de una jerarquía para los últimos tiros y la condición que considera indispensable para que el proyecto no naufrague en sus propias aguas: «Nadie en este equipo puede tener ego».
También repasa su crecimiento como jugador y gerifalte, las lesiones que pusieron a prueba su resiliencia y el lanzamiento de las ‘Maxey v1’, sus primeras zapatillas con diseño exclusivo.
P: ¿Qué aspectos de tu juego utilizaste como motivación para demostrar tu nivel?
R: Creo que las principales cosas que quería demostrar eran mi liderazgo, mi capacidad para generar juego y mi defensa. Pienso que soy un buen defensor y que puedo provocar mucho caos e interrumpir muchas acciones. Puedo poner tapones, robar balones, hacer ese tipo de cosas y defenderme bien en situaciones de uno contra uno.
También están mis cualidades como líder. Intento convertirme cada día en uno mejor y animar a mis compañeros. Y después está la creación de juego. Durante los últimos años he conseguido atraer mucha atención de las defensas y ahora se trata de penetrar, generar jugadas para los demás y crear lanzamientos para todos.
P: ¿Hubo algún momento en el que pensaste que realmente podías convertirte en uno de los mejores jugadores de la NBA?
R: Sí. En mi temporada de novato, en mi décimo partido, jugamos contra los Nuggets. Fui titular por primera vez y anoté 39 puntos. Entonces pensé: «Puede que sea capaz de hacer algo especial en esta liga».
Después continué creciendo. Los momentos fueron haciéndose cada vez más importantes y yo seguí creyendo en mí mismo. He trabajado muchísimo para llegar hasta donde estoy y todavía intento seguir mejorando.
P: Todo eso está relacionado con la confianza. ¿Cómo se la transmites a unos jóvenes que todavía no la han experimentado?
La confianza es fundamental. Tener confianza es extremadamente importante porque, si no crees en ti mismo, será muy difícil rendir al máximo nivel. Tienes que confiar en ti.
Como jugador de baloncesto, el balón no siempre va a entrar, pero debes tener suficiente confianza para realizar el siguiente lanzamiento. Como decía Michael Jordan, fallas el cien por cien de los tiros que no intentas. Si has trabajado en ello, deberías tener toda la confianza posible.
P: ¿Sientes una presión adicional después de todos los movimientos realizados por el equipo?
Trabajo muchísimo, así que realmente no siento ese tipo de presión, ¿sabes lo que quiero decir? La presión que tengo me la impongo yo mismo, porque trabajo muy duro y hago muchas cosas diferentes para intentar mejorar cada día. El ruido exterior no me afecta demasiado.
P: ¿Han establecido los Sixers una jerarquía para decidir quién realiza el último lanzamiento?
R: Creo que dependerá de cada situación. Tenemos confianza en muchos jugadores diferentes. La gente quiere decir que VJ es nuestra quinta opción, pero la temporada pasada asumió muchos tiros en momentos decisivos y convirtió muchos de ellos.
Hubo ocasiones en las que me hicieron un dos contra uno a mí o a Joel Embiid y tuvimos que pasarle el balón a VJ para que lanzara. Serán jugadores diferentes. Veremos cómo funciona y cómo fluye todo.
Lo más importante es que nadie en este equipo puede tener ego. Tenemos a dos jugadores que han sido MVP de la temporada regular, dos que han ganado el MVP de las Finales, varios campeones olímpicos, varios jugadores que han promediado más de 25 puntos por partido, All-Stars y miembros de los mejores quintetos de la NBA. Todos hemos conseguido bastantes cosas. Por eso debemos dejar el ego a un lado y hacerlo colectivamente.
P: Has hablado anteriormente de que tendrás que sacrificar algunos tiros y posesiones. ¿En qué aspecto quieres mejorar pese a tener menos el balón?
R: Lo principal que quiero mejorar es mi regularidad y mantenerme dentro del ritmo del partido. También mi capacidad para crear juego para los demás. He intentado hacerlo cada vez más con el paso de las temporadas, pero ahora siento que puedo llevarlo a un nivel todavía superior.
Y también quiero seguir penetrando. Todos estos jugadores representan una amenaza y generan tensión en la defensa, igual que yo, así que debería ser muy divertido.
P: ¿Cuál fue la principal lección que aprendiste de aquella mala temporada?
La paciencia. Creo que me lesioné tres veces aquel año. No fueron lesiones especialmente graves, pero sí pequeñas molestias persistentes. No querían que jugara con ellas porque podían ir empeorando.
Me encanta jugar al baloncesto, así que tuve que ser paciente y perderme algunos partidos que quería disputar, aunque probablemente no debía hacerlo. El cuerpo médico buscaba lo mejor para mí.
También tuve que aprender a gestionar mentalmente las derrotas. Era la primera vez en mi vida que perdía de aquella manera, encadenando un partido detrás de otro. Me prometí que no volvería a sucederme.
P: ¿Cuál consideras que es el aspecto más infravalorado de tu juego?
Mi lanzamiento. Mi capacidad para recibir y tirar y mi lanzamiento de tres puntos son probablemente algunos de los aspectos más infravalorados de mi juego.
Después está mi defensa. Soy competitivo en el otro lado de la pista, consigo paradas y soy muy bueno robando balones, poniendo tapones y haciendo diferentes cosas. También considero infravalorada esa parte de mi juego.
P: ¿Qué pensaste cuando viste por primera vez las Maxey v1, tus primeras zapatillas exclusivas?
R: Lo primero que pensé fue algo así como: «Guau». Me sorprendió y me sentí muy agradecido. Para mí es una bendición y un sueño hecho realidad tener unas zapatillas con tu nombre que la gente pueda comprar, llevar y apoyar. Estoy muy agradecido por ello.
(Fotografía de portada de Bill Streicher-Imagn Images)





