Un histórico Blake Griffin y sus 50 puntos dan el triunfo a Detroit sobre Philadelphia


Hubo pocos partidos en la jornada de este martes, pero valieron por mil. Los Pistons derrotaron a los 76ers por 133-132 en una noche memorable para Blake Griffin, autor de 50 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias y 1 tapón. El ala-pívot de la franquicia de Detroit superó así su mejor marcada anotadora, que databa de 2011, cuando con los Clippers se fue hasta los 47 puntos.

El 2+1 final

Esos 50 puntos, que ya están bien, muy bien, no fueron una mera marcada anotadora, decorativa, de esas actuaciones que no están acompañadas de la victoria. No solo los Pistons ganaron y Griffin rentabilizó el medio centenar de tantos, sino que él mismo fue el protagonista de la victoria en dos momentos del encuentro concretos. El primero, cuando con 118-120 y poco más de medio minuto, Griffin asume los galones y anota a tablero, con una facilidad de movimientos pasmosa para ese momento del encuentro. Empate a 120-120, ante la defensa impotente de Joel Embiid. Es como si Griffin quisiera vengar la injusta expulsión de Andre Drummond, enviado a las duchas segundos antes de que acabara el último cuarto por una agresión inexistente sobre Embiid, que en cuanto notó la mano del rival rozarle el rostro, exageró y se lanzó sobre el parqué.


No habría más puntos y lo que sobrevendría sería un tiempo extra donde Griffin se terminó de coronar. Anotó seis puntos, para abrazar esos 50 créditos y no le tembló la mano en un desenlace a la altura del encuentro. J.J. Redick, con 130-128, completó un 3+1 a falta de 5 segundos que parecía el final de todo. Philadelphia, donde causó baja Ben Simmons por problemas de espalda, se situaba 132-130. A los Pistons les quedaba nada, un suspiro para perder por primera vez en esta temporada. No fue así. Griffin, por entonces 47 puntos y récord personal ofensivo igualado, recibió desde saque de banda en la zona frontal del triple. Y engañó a todos con un amago de pase que le dejó la vía libre para anotar la canasta, recibir la personal de Robert Covington y anotar el tiro libre. El resultado de todo ello, 132-133 para Detroit. ¡MVP! le gritaba su gente cuando se encaminaba a la bombilla para dejar un tiro libre limpio y victorioso.

Los Pistons se colocan 3-0, invicto Dwane Casey en su nuevo proyecto profesional. Joel Embiid, 33 puntos y 11 rebotes, tuvo la última respuesta, el último tiro, pero erró. Más allá de este fallo, el pívot camerunés tuvo por momentos serios problemas a la hora de frenar a un titán como Griffin, que le clavó un mate de esos que valen para un póster, que hizo historia con su partidazo y que mantiene a Detroit sin saber lo que es perder. Y eso se traduce en un puesto de honor en el Este. Desde la 2015-16, la última en que se clasificaron a los playoffs, los de Michigan no arrancaban con un balance de 3-0


EXTRA NBAMANIACS

Nuestro trabajo en nbamaniacs es apoyado por lectores como tú. Conviértete en suscriptor para acceder a beneficios exclusivos: artículos especiales, newsletter, podcast, toda la web sin publicidad y un chat exclusivo en Discord para redactores y suscriptores.