Una protesta por un tiroteo policial retrasa el partido de Sacramento

Stephon Clark falleció el pasado domingo en el patio trasero de casa de su abuela, al sur de Sacramento, a causa de los tiros de la policía tras una persecución a pie. La policía creía que Clark, un hombre de 22 años de raza negra, tenía una pistola en la mano, pero después se supo que lo que portaba encima era su teléfono móvil. El incidente, uno más de los muchos de este tipo que acontecen en Estados Unidos de forma constante, ha provocado que un partido de la NBA se haya visto retrasado y afectado.

Cientos de manifestantes han conseguido dar imagen y voz a su protesta por el fallecimiento de Clark al bloquear el acceso al Golden 1 Center de Sacramento antes del encuentro que debían disputar Kings y Jazz. A consecuencia de la manifestación, los Kings cerraron los accesos al pabellón antes de tiempo y miles de personas no pudieron acceder a sus asientos.

El encuentro, el cual terminó con un marcador de 105 a 90 favorable a los Kings, se inició con 23 minutos de retraso y miles de butacas vacías. Los Kings decidieron permitir que todos los espectadores que habían conseguido entrar al pabellón se sentaran en las filas más bajas y se ofreció comida y bebidas de forma gratuita para todos.

La franquicia californiana emitió un [comunicado] en el que explicaba que debido que a no se podía garantizar que las personas con entradas accediesen de forma segura al pabellón, “el pabellón permanecerá cerrado y pedimos a nuestros aficionados que se marchen a casa”. Los Kings también aseguraron que devolverán el importe de las entradas.

El propietario de la franquicia habló

Vivek Ranadive, propietario de la franquicia, decidió usar un micrófono y salir a mitad de la pista rodeado de jugadores y entrenadores para expresar su opinión por lo que estaba ocurriendo en las inmediaciones del pabellón. “Por parte de jugadores, ejecutivos, la propiedad y toda la familia de los Kings, lo primero de todo, quiero expresar mi mas sinceras condolencias por la familia. Lo que ocurrió es horrible y lamentamos mucho su perdida”, dijo Ranadive.

“También quiero decir que los Kings reconocemos el derecho de la gente a protestar pacíficamente y lo respetamos. Sabemos que aquí en los Kings tenemos una gran plataforma, y es nuestra responsabilidad tomárnoslo seriamente. Os apoyamos, ya seáis mayores, jóvenes, negros, blancos, marrones, todos estamos unidos en este compromiso. Sabemos que esto no es algo normal y vamos a trabajar sin descanso para unir a todo el mundo y hacer del mundo un lugar mejor, empezando por nuestra propia comunidad. Vamos a trabajar muy duro para prevenir que este tipo de tragedias vuelvan a ocurrir. Gracias por vuestra paciencia”.

Una fuente de USA Today asegura que los Kings no consultaron con las autoridades la posibilidad de suspender el partido y un representante de la policía de Sacramento confirmó al medio que fue decisión de los Kings cerrar las puertas y no abrirlas durante el resto del partido.

La opinión de Temple

Garrette Temple, uno de los veteranos de los Kings, dijo que no sabe si hubiera jugado el partido en caso de no haber estado lesionado. “Lo primero que quiero decir es que estoy cien por cien de acuerdo con la protesta. Si no hubiese tenido un trabajo que hacer probablemente hubiese estado con ellos, protestando pacíficamente, porque lo que está ocurriendo ha de terminar”, comentó al Sacramento Bee. “La protesta ha logrado lo que buscaba. Dar luz a lo que está ocurriendo, que es para lo que son estas manifestaciones. Y algo tiene que cambiar. Que no juguemos un partido de baloncesto no va a cambiar que la policia vea, desafortunadamente, a la gente negra y marrón como una amenaza cuando realmente no lo son”.