Victor Oladipo: “Trabajo para ser un ‘killer’”

afronta su segunda campaña en los . Hace un curso, su carrera deportiva se encontraba en ese punto extraño que han sufrido algunos jugadores, cuando no terminan de explotar todas las virtudes que de uno se esperan. Oladipo había sido enviado en julio de 2017 de los Thunder a los , junto con , y a cambio de Paul George. La 2017-18 era su quinta campaña en la NBA, después de ser elegido en el número 2 del Draft de 2013 por los Magic y estar en Orlando hasta 2016, cuando voló  a OKC a cambio de Serge Ibaka.

Y esa 2017-18, en los Pacers, se presumía como uno de esos años de transición que vienen tras la marcha de la gran estrella, en este caso Paul George. Pero nada de eso fue así, en parte porque por fin Oladipo dio el salto adelante que de un jugador de su nivel se esperaba. El escolta fue el mejor jugador de los Pacers, 48-34 de balance y a los que solamente los Cavaliers y LeBron James pudieron parar en el séptimo y definitivo encuentro de la primera ronda del Este.

“Trabajo para ser un killer. No importa lo que esté haciendo, quiero ganar. Quizá no tuve ese instinto asesino en el pasado pero créeme que lo tengo ahora”, apuntó Dipo en declaraciones recogidas por Indy Star, tras el primer día de training camp.

“Antes de poder liderar, tienes que aprender a seguir”. Palabras del Jugador Más Mejorado de la 2017-18, premio que ilustra bien lo que ha sido este curso para el de Silver Spring. Aunque Oladipo no se detiene ahí, ni en lo individual ni en lo colectivo. Los Pacers de , al que hace unas semanas extendieron su contrato, tienen buena pinta. Muy buena pinta.

Un Oladipo más fuerte, en todos los sentidos

Oladipo ha dejado la dieta de carbohidratos, dentro de unas mejoras que le deben conducir a ser mejor jugador todavía. Viene de firmar su mejor año como profesional, con esos 23,1 puntos por partido, y quiere más. Cuando fue traspasado de los Thunder a los Pacers se puso manos a la obra para fortalecer su cuerpo. Además, trabajó el tiro y el movimiento de pies. Todo eso tuvo como resultado la gran campaña de la que hablamos, donde además de marcar topes anotadores, fue All-Star, el citado premio al Jugador Más Mejorado y tres veces Jugador de la Semana en el Este. El remate, formar parte del Mejor Equipo Defensivo de la NBA e integrar el Tercer Mejor Equipo Ideal.

Todos esos ajustes, no obstante, no se acotaron al plano físico y técnico. También había espacio para fortalecer la mente, para olvidarse de lo que dicen los demás, algo que durante los cursos en los que Oladipo no era todo lo que se suponía que debía ser, podría dañarle mucho. “Ya no veo la ESPN. Ya no veo SportsCenter. Hubo un tiempo en el que cada vez que encendía la televisión escuchaba cosas negativas sobre el equipo o sobre mí. Era negativo. En aquel entonces no era tan fuerte mentalmente como lo soy ahora y pagué un peaje físico y mental”.

Aquellos días de Oladipo dudoso ya quedan atrás. En el horizonte, una ilusionante 2018-19, unos Pacers con bastante recorrido y esperanzas de hacer algo bonito en el Este. Y una palabra marcada a fuego en la mente fuerte de Oladipo: “ganar”.