Y los Spurs eligieron… un escolta: Lonnie Walker

Se ha convertido en un divertido ritual prestar especial atención a la apuesta que realizan los San Antonio con su primera ronda cada año que disponen de ella. Incluso con sus segundas.

Ser un equipo prácticamente perpetuo en playoffs, hace que contar con picks altos sea toda una rareza en esta zona de Texas. De hecho, la última vez que tuvieron uno, un first pick en concreto, en 1997, ya sabemos todos lo que sucedió (el mejor ‘4’ de la historia, dicen).

Desde que seleccionaron a , el puesto más alto en que han podido mojarse los Spurs ha sido un pick 20, en 2010, y apostaron por James Anderson. No fue, ni mucho menos, su mejor scout

Picks que valen campeonatos

Pero la historia de las dos últimas décadas nos dice que los Spurs, sin grandes rondas, se han caracterizado por saber encontrar pepitas de oro en las profundidades. Los casos más paradigmáticos son, de largo, los otros dos miembros supervivientes del Big Three que tantas alegrías les ha dado: , puesto 57º del Draft 1999, y , puesto 28º del Draft 2001.

Desde entonces, varias dianas: Luis Scola (55º), Leandro Barbosa, Beno Udrih, Ian Mahinmi y Thiago Splitter ( los cuatro seleccionados en 28º lugar), Goran Dragic (45º), George Hill (26º), Cory Joseph (29º), Kyle Anderson (30º) o Dejounte Murray (29º).

En algunas ocasiones no aprovecharon como debieron su ojo avizor, dejando escapar algunos de sus picks que hoy son carne de All-Star (Dragic, el caso más sangrante), mientras que por el contrario, otras veces se sirvieron de picks ajenos para hacerse con su NCAA player deseado.

Obviamente, el caso por antonomasia de esta índole es . Un jugador que se quedó a las puertas de la lotería (15º) y cuya pesca corrió a cargo de Indiana Pacers. Algunos minutos y un George Hill después, los derechos del mejor two-way player de la década, eran traspasados a San Antonio.

Y ahora, en la segunda parte del best-seller de Michael Ende, el futuro de Leonard se mantiene todavía en el aire. En cuanto a la participación de San Antonio en este Draft, solo podemos deducir dos cosas: que lo han vuelto a hacer (ahora hablaremos de su elección), y que su pick 18 —el más alto a título de propietario desde Tim Duncan— no viene a ocupar el puesto de nadie. O no el de Leonard cuando menos. Porque Lonnie Walker no es alero, sino escolta.

Enormes posibilidades

Cuando llegó el turno a la franquicia de R. C. Buford, aún quedaba algún ‘3’ altamente potable por salir, como Josh Okogie o el bosnio Dzanan Musa. Sin embargo se decantaron por el atleta exterior de Miami.

Lonnie Walker es un shooting guard de 1,93. Compensa su relativamente baja estatura con largos brazos y un poderío físico deslumbrante. Sobresaliente defensa, buen tiro, buena muñeca, mala selección, Walker atesora un tremendo potencial, y pocos lugares mejores para desarrollarlo que San Antonio.

Popovich, bipolar en esto de confiar en novatos, sin duda habrá sido partícipe a la hora de opinar qué conviene en la nueva Era que se abre en San Antonio tras casi dos décadas de estabilidad y deberes hechos. Si han seleccionado a Walker con un pick cercano a los de lotería, es para que juegue.

Talento, creatividad y gemelos le sobran a este jugador de 19 años enemigo declarado de las gorras. Así que la pregunta es, otro año más: ¿Se han hecho los San Antonio Spurs con el robo del Draft?