Y Nik Stauskas tuvo una de esas noches

El 1 de julio de 2018, a los pocos minutos de abrirse la agencia libre, los Blazers anunciaban un fichaje que no sobresalía por encima de aluvión de firmas que se estaban produciendo ya en el mercado. acordaba una temporada con Portland y el mínimo salarial para un  jugador de su experiencia, que era por entonces de 4 temporadas. El dinero a percibir en la 2018-19 se cifraba, y se cifra, en 1,62 millones de dólares.

No pareció un fichaje prometedor en el sentido de generar entusiasmo en la parroquia de los Blazers, algo decepcionada por la forma en que acabó el curso 2017-18, barridos en primera ronda del Oeste por los Pelicans. Para cuando eso sucedía, Nik Stauskas estaba ya de vacaciones, finiquitada una campaña discreta que arrancó con los 76ers y que terminó en los Nets, donde recaló en diciembre como parte del traspaso de Jahlil Okafor a Brooklyn.

Una de esas noches

Y sin embargo, el canadiense ha entrado de la mejor forma posible en su nueva era oficial con Portland. Él, para quien cada segundo que disputa es una reválida de cara a futuros contratos, es de ese tipo de jugadores que pueden perfectamente quedarse fuera de la liga de repente. Un día se acaba el contrato y nadie te reclama en la agencia libre. Para cuando eso ocurra, quizá próxima parada el verano de 2019, momento en que volvería a ser agente libre, el escolta quiere tener una buena tarjeta que mostrar. Si hace noches como la de ayer, seguro que no le va a faltar empleo.

Porque en el día que debutaba en Temporada Regular con los , en la velada en que todos los focos estaban puestos en El Rey, Stauskas firmó una actuación memorable. De hecho, sus 24 puntos conseguidos le permiten igualar su mejor marca como profesional, conseguida anteriormente en marzo de 2017 cuando los 76ers no se jugaban nada y seguían dejándose ir. Ya saben.


En la velada en la que se rendía tributo al recientemente fallecido Paul Allen, Stauskas quiso prestarle su particular homenaje, además de contribuir en el triunfo de los suyos, los Blazers, sobre los Lakers. El tirador acabó con 24 puntos en 27 minutos. Salió de suplente y realizó el mejor partido posiblemente de su carrera, tanto por el escenario, como por la importancia de la victoria y por el tiempo en que lo logró. En otras ocasiones, en el duelo de 24 puntos citado, o en uno de 23 tantos también con Philadelphia, necesitó irse por encima de los 30 minutos para lograrlo. Ayer, ni media hora jugó para dejar un 5/8 en triples (llegó a ir 4/4), un 5/5 en tiros libres y un +18 con él sobre el parqué.

Stauskas no era el hombre llamado a ser protagonista este jueves. Pero él se juega el pan de cada día en cada minuto. Los 1,6 millones hay que rentabilizarlos. Y demostrar que se tiene sitio en la NBA. De momento, en Portland, hay hueco para él en la rotación. Y ha respondido con creces.