33.000 dólares por la toalla que usó Kobe Bryant el día de su despedida NBA

Al ser humano le gustan los fetiches. Los adora, de hecho. Pequeños (o no tanto) símbolos que parecen solo materia en movimiento pero que encierran una dosis ingente de simbolismo. De amor, podría decirse. La vida se encuentra atestada de ellos. En cada hogar de todo el mundo los hay a pares o incluso por decenas; cada uno rindiendo culto a los clímax particulares que considere cada cual.

La NBA no es ajena a este tipo de fenómeno. Está repleta de ellos, de hecho. Desde los propios jugadores, que ejercen una atracción y poder casi diabólicos sobre el resto de la ciudadanía de a pie, hasta sus pertenencias, que pueden llegar a valer su peso en oro. Pero literal.

En ocasiones, la consideración de esos símbolos derriba cualquier barrera racional y se instala en un ámbito difícilmente justificable. Casi espiritual e hipnótico. Eso podría explicar el hecho de que que una simple toalla se haya vendido por la nada baladí cantidad de 33.000 dólares.

No hablamos de una toalla cualquiera, claro. Resultó una de las mopas que drenaron el sudor de el día que este dijo adiós a los y a la NBA. El de su inigualable despedida con 60 puntos ante los Utah Jazz, el pasado 13 de abril del año 2016.

Casi cuatro años después de aquello, la citada toalla ha sido vendida por 33.000 dólares por medio de la empresa de subastas Iconic Auctions.

¿Que cómo llegó aquel amuleto de adoración colectiva al mundo de las subastas? Un afortunado testigo de la epopeya final de Kobe se la arrebató del hombro cuando la leyenda púrpura y oro abandonaba la cancha del Staples Center.

Después de hacerse con su trofeo (no sabemos si clandestinamente), el pícaro aficionado consideró que aquel emblema bien podía aumentar su patrimonio personal. Lo vendió por una cantidad de 9.000 dólares a la casa de apuestas Iconic Auctions, tal como pudo reportar la periodista de CNN, Amanda Jackson.

La empresa, en última instancia, logró su objetivo en toda esta historia y colocó la toalla por la citada cantidad hace algunos días. Negocio redondo con la última presa que secó el sudor profesional de Bryant.

Y místico trofeo el que ha terminado en el museo personal de algún coleccionista acaudalado. El ganador, siguió informando Amanda Jackson, pretende crear un altar en honor a la figura ’24’ en su domicilio de Southern California. Todo sea, pues, por el honor del mejor jugador de la historia de los Lakers.

(Fotografía de portada: Harry How/Getty Images)


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