Hubo muchos tramos de la temporada en los que era inevitable dudar de si los Cavaliers volverían a lucir como un equipo capaz de pelear por lo alto del Este. Es más, parecía inevitable pensar que no. Pero los de Ohio empezaron a enderezar el rumbo antes del parón del All-Star, y esta madrugada han dado continuidad a su buen momento de forma con un triunfo por 113-118 en Charlotte que les permite sumar su séptimo triunfo consecutivo y escalar a la tercera posición del Este.
Quizás decir que han vuelto sea lanzar las campanas al vuelo demasiado pronto. Pero no hay duda de que están en ello.
Parte de la culpa la tienen las nuevas incorporaciones, que han dado un soplo de aire fresco al equipo. James Harden, con 18 puntos y 8 asistencias, demostró una vez más su capacidad para encajar en cualquier sistema pese a la fama que le precede, y Keon Ellis, con su agresividad defensiva que tan desaprovechada estaba en Sacramento, cambió el choque cada vez que pisó el parqué y se fue con un +19 en los 23 minutos que jugó. Aunque el líder a la hora de la verdad fue el de siempre.
Donovan sigue al mando
Y es que aunque haya llegado ayuda, este sigue siendo el equipo de Donovan Mitchell, que con 32 puntos terminó como el máximo anotador visitante e incluso se encargó de evitar el intento de reacción de Charlotte en el tramo final. El escolta anotó 13 de sus tantos en el último cuarto y 6 de ellos en el último minuto, encargándose de cerrar la victoria y de poner freno al ímpetu de unos Hornets que, tras su increíble racha de hace unas semanas, están empezando a volver a la tierra.
Mitchell encontró además un socio perfecto en Jarrett Allen, que, convertido en el único interior ante la baja de Mobley, se hizo inmenso en la pintura y dominó el choque en los dos aros con 26 puntos y 14 rebotes. Y así, todas las piezas fueron haciendo click para permitir a los Cavaliers sobrevivir al ambiente del Spectrum Center y mantenerse como el equipo más en forma de la liga. Una a la que han demostrado que no conviene borrarlos del mapa antes de tiempo.
Los Hornets, por el contrario, sumaron su segunda derrota consecutiva pese a la gran actuación de Kon Knueppel, que con 33 tantos tiró de los suyos gracias a su excelente tiro de tres. Tan excelente que el escolta es ya, con 25 encuentros aún por delante, el segundo rookie con más triples anotados en su año de novato tras superar precisamente a Donovan Mitchell (187), quedándose solo a 13 del récord establecido por Keegan Murray en 2022.
Un récord que, salvo hecatombe, debería romper en las próximas semanas.
(Fotografía de portada: Jim Dedmon-Imagn Images)





