De los Clippers se lleva tiempo hablando casi como de los caminantes blancos en las primeras temporadas de Juego de Tronos. Venían llegando, lentamente, tras un inicio en el que apenas estaban ahí y en el que, con su balance de 6-21, era muy fácil no contar con ellos. Pero ahora la cosa es diferente. Tras meses de paso lento pero firme ya están aquí, con un balance positivo (33-32) por primera vez desde octubre y con un dragón capaz de derretir cualquier muro que le pongan delante.
Un dragón llamado Kawhi Leonard que esta madrugada se ha encargado una vez más de dar muestra de su nivel y de recordar el porqué de esa idea que siempre flota a su alrededor de que cuando quiere puede ser el mejor jugador sobre la pista. Y hoy ante Minnesota no solo lo ha sido, sino que lo ha sido con una diferencia abismal. Tan abismal como la que ha reflejado el marcador final con su 153-128 a favor de los angelinos.
Y es que Kawhi dominó de principio a fin con una masterclass de 45 puntos, pero una que no se explica tanto en el volumen de anotación como en la continua sensación de que no había manera de evitar que anotase a placer. Con su 15/20 en tiros de campo, llevó el balón al aro cuando y como quiso, llevando en volandas a un equipo que, a su alrededor, no para de crecer pese a que muchos esperaban lo contrario tras los movimientos del cierre de mercado.
A KAWHI LEONARD MASTERCLASS IN THE CLIPPERS' WIN 🔥
— NBA (@NBA) March 12, 2026
45 PTS (15-20 FGM)
5 REB
5 AST
2 STL
6 3PM
He's the first player in Clippers franchise history to record 45+ PTS, 5+ REB, 5+ AST, and 5+ 3PM on 75%+ FG% in a game! pic.twitter.com/UbxOBuUTv3
El alero inició su exhibición con un magistral primer cuarto, en el que su habilidad para atacar la pintura le permitió empezar a sumar y a entrar en calor. Así, cerró los primeros 12 minutos con 18 tantos en su haber, y de ahí en adelante, ya rebosante de confianza, todo salía solo. Triples lejanos, lanzamientos con dos defensores encima, lo que quieras. Y mientras, la diferencia no paraba de crecer.
No obstante, fue en el último cuarto cuando más lo hizo, y eso que no fue este el tramo de partido en el que Kawhi estuvo más protagonista, pero ya daba igual. Para entonces, la moral de los Timberwolves ya pendía de un hilo y hombres como Bennedict Mathurin, que anotó 10 de sus 22 puntos en el arranque del último periodo terminaron de enterrarla. Y también de consolidar a los Clippers en una octava posición que hace más viable su camino por el play-in.
Edwards, el único en resistir
Mucho menos optimistas son las sensaciones en Minnesota, donde solo Anthony Edwards presentó batalla con sus 36 puntos y 5 asistencias, que sirvieron para poco más que para hacer que el marcador no fuera vergonzante hasta el último cuarto. Pero lo verdaderamente preocupante es que las malas sensaciones no se limitan a esta madrugada, pues, cuando parecía que venían en dinámica positiva, los de Finch han sumado tres derrotas consecutivas por una media de 22 tantos.
¿Hay problemas en los Timberwolves o se trata solo de un bache? Es a lo que les tocará responder en los próximos encuentros.
(Fotografía de portada: Gary A. Vasquez-Imagn Images)





