Los San Antonio Spurs continúan intratables. Con una sola derrota desde el 1 de febrero, han dado cuenta de prácticamente la mitad de la liga en las últimas semanas, en algunas ocasiones con derrotas sufridas y trabajadas y en otras con auténticos recitales. Y este último ha sido el caso de esta madrugada, en la que han pasado por encima de un rival directo como los Rockets para imponerse por 145-120.
Un resultado que habla por sí solo y que refleja lo bien que están los de Mitch Johnson en todos los sentidos. La velocidad con la que llegan de un lado a otro de la pista, lo acertados que están desde el perímetro (21/40), como cada noche parecen contar con más recursos… Y por supuesto, el nivel de forma del hombre que ensambla todo el pack y lo eleva a una nueva dimensión.
Con Wemby al fin del mundo
A Victor Wembanyama se le había complicado algún partido ante Houston este año, pero desde su último cara a cara el francés parece haberles tomado la medida a sus vecinos. Y esta madrugada, con una nueva actuación demoledora, ha confirmado que el juego agresivo y físico de los Rockets que le dio problemas en el pasado ya no es un obstáculo para él.
Wemby put on a show in San Antonio's win!
— NBA (@NBA) March 9, 2026
👽 29 PTS (9-13 FGM)
👽 8 REB
👽 2 STL
👽 4 BLK
The @spurs improve to 15-1 in their last 16 games 🔥 pic.twitter.com/0eHknOYHVK
Wemby acabó con 29 puntos, 8 rebotes, 4 tapones y una combinación de jugadas que confirman que a nadie le sentó nunca tan bien el apodo de unicornio. Desde triples lejanos y crossovers que dejaban a Sengun tambaleándose a acciones de dominio interior finalizadas en mate y tapones que confirman que es imposible anotar mientras esté en un kilómetro a la redonda. Una combinación que resulta espectacular a la vista, pero también efectiva a la hora de ganar.
Y a su alrededor, una banda de soldados que cada vez parecen mejor armados y equipados con más recursos. Fox y Castle cada vez más liberados yéndose por encima de los 20 puntos, Champagnie explotando como uno de los mejores triplistas de la liga, Keldon Johnson y Dylan Harper sumando desde el banquillo cada vez que salen a pista… Y ante todo esto es imposible no preguntarse ¿quién les puede ganar a siete partidos?
Houston, ¿y ahora qué?
La pregunta en el otro bando es mucho más ambigua y pesimista, pues a estas alturas cuesta ya tener fe en unos Rockets que siguen sin estar cerca del nivel que se esperaba de ellos. Y que, en noches como esta, confirman que ni siquiera la tenacidad defensiva que los hacía un rival tan incómodo el año pasado termina de estar presente. Lo cual, a poco más de un mes para el inicio de los playoffs, no invita precisamente a invitar al optimismo que sí se vive en al otra ciudad texana.
(Fotografía de portada: Daniel Dunn-Imagn Images)





