Repaso a los seis partidos de la jornada NBA del 6 de enero.
Indiana Pacers 116-120 Cleveland Cavaliers
Con más sufrimiento del que les habría gustado, los Cleveland Cavaliers ha sacado una victoria de la cancha del colista de la liga. Una que durante muchos minutos pareció en peligro pero que acabó cayendo de su lado gracias a la actuación de Darius Garland, que, en ausencia de Donovan Mitchell, asumió con éxito las riendas del equipo.
El base anotó en el último cuarto 14 de sus 29 puntos, encabezando el parcial que dio la vuelta al encuentro en un tramo prodigioso en el que no falló un solo lanzamiento de campo (7/7). Así, arruinó las esperanzas de unos Pacers que entraron por delante al periodo final pero que pagaron en él su falta de recursos, sufriendo su 13ª derrota consecutiva en lo que supone ya la peor racha de la historia de la franquicia.
Washington Wizards 120-112 Orlando Magic
Algo está empezando a forjarse en Washington. De unas semanas para acá, los Wizards están empezando a rendir mejor y han elevado notablemente su ritmo de victorias, y con esta, la quinta en siete encuentros, confirman su crecimiento ante un rival de la zona alta. Uno que, no obstante, por tropiezos como este sigue siendo incapaz de alcanzar las cotas para las que supuestamente estaba construido.
Los de Brian Keefe vivieron de hecho tramos de absoluta superioridad, en los que se construyeron una ventaja de 26 puntos que llevó a Mosley a sentar a sus titulares mediado el tercer cuarto. Y curiosamente, ahí empezaron a cobrar vida los Magic, que con energías renovadas en defensa fueron recortando la diferencia hasta quedarse cerca de la remontada a pesar de que, en una decisión polémica, el técnico no devolvió nunca a pista a los titulares, ni siquiera cuando llegaron a colocarse solo 2 abajo.
Y con hombres como Noah Penda, Jett Howard, Tyus Jones o Jase Richardson sobre el parqué, acabaron cayendo.
Memphis Grizzlies 106-105 San Antonio Spurs
Victor Wembanyama volvió a la acción tras dos partidos de ausencia, y lo hizo con un dominio abrumador que sus compañeros no supieron convertir en victoria. El francés, con una restricción de tiempo notable, solo pudo disputar 21 minutos, pero estos le bastaron para sumar 30 puntos y hacer añicos la defensa de los Grizzlies cada vez que estaba en pista. El problema para los suyos es que tuvo que pasarse la mayor parte del tiempo sentado en el banco.
Esto permitió a los Grizzlies arañar un trabajado triunfo gracias a los puntos finales de Cam Spencer y a la acción defensiva de Santi Aldama, que punteó el lanzamiento de De’Aaron Fox que podría haber dado la victoria a los visitantes a falta de 5 segundos. El base, tras un paupérrimo encuentro (4/18), cobró vida en el tramo final y estuvo cerca de enmendar su terrible noche cuando Wemby se sentó por última vez, pero los de Johnson acabaron viendo como el triunfo se les escapaba de las manos.
Minnesota Timberwolves 122-94 Miami Heat
El único partido sin historia de la jornada. La tuvo hasta el descanso, pero de ahí en adelante fue un monólogo absoluto de unos Timberwolves que llegaron a verse 31 arriba y que controlaron el choque con una facilidad abrumadora. Sin duda, una forma ideal de hacerse con su tercer triunfo consecutivo para acercarse cada vez más a la pelea por ser cabeza de serie del Oeste.
Anthony Edwards, con 26 puntos, fue el hombre más destacado de los de Finch, aunque fue en realidad la capacidad defensiva del equipo la que frenó en seco a Miami. El cuadro de Spoelstra se quedó en unos pobres 40 tantos en la segunda mitad que le hicieron imposible seguir el ritmo de los locales, lo que dio lugar un cierre sin alicientes en el que ambos conjuntos se permitieron sacar a sus hombres de fondo de armario.
Los Angeles Lakers 110-103 New Orleans Pelicans
Los Lakers siguen aprovechando este relajado tramo del calendario para darse un respiro. Aprovechando la visita al colista del Oeste, los angelinos se han hecho con su tercera victoria consecutiva de la mano de los 30 puntos que sumaron tanto Luka Doncic como LeBron James, aunque lo han hecho en una noche no especialmente convincente en la que sufrieron más de lo previsto.
Gran parte de la culpa la tuvo Trey Murphy, que respondió a los rumores de traspaso con 42 tantos y puso a los angelinos contra las cuerdas prácticamente en solitario. El apoyo recibido por parte de sus compañeros a nivel anotador fue muy pobre y su acierto fue disminuyendo en el tramo final, lo que permitió a los de Redick salvar los muebles en el último cuarto pero no dar el golpe sobre la mesa que, sobre todo a nivel anímico, necesitaban.
After tonight's win, the Los Angeles Lakers are 13-0 in clutch games so far this season!
— NBA (@NBA) January 7, 2026
That's the second longest streak to open a season in the play-by-play era (1997-98) 🚨
The longest?
The Golden State Warriors in 2015-16 (14-0). pic.twitter.com/aaZ6XN49sG
Lo que sí consiguieron es prolongar su idilio con el clutch, pues suman un balance de 13-0 en finales apretados. Una racha que, de prolongarse una noche más, igualará la mejor de la historia.
Sacramento Kings 98-100 Dallas Mavericks
No fue precisamente una oda al baloncesto ofensivo lo que perpetraron Kings y Mavericks, pero el trabajo duro y la férrea defensa valieron a los texanos un nuevo triunfo. En un choque de equipos mermados por las bajas, las limitaciones se hicieron evidentes en ambos lados y ambos sufrieron para generar, pero los de Kidd acabaron encontrando el triunfo en un triple de Brandon Williams que puso fin al intercambio de golpes en los minutos finales.
BRANDON WILLIAMS SPLASH!
— NBA (@NBA) January 7, 2026
HE PUTS DALLAS AHEAD BY 2.
33.3 seconds left… Kings ball.
Watch here: https://t.co/nT0VTHYk5c pic.twitter.com/PrEQfc4JPN
Sacramento tuvo opciones de llevarse el duelo o de forzar al menos la prórroga en los últimos segundos, pero sus últimas posesiones definieron perfectamente el estado de este equipo: un air-ball de Schröder, un triple en step-back de Westbrook ante Anthony Davis que para sorpresa de todo el mundo al menos sí tocó el aro, y un triple a una pierna de DeRozan resultaron no ser los ingredientes para un triunfo un clutch. Lo fueron para la sexta derrota consecutiva.
(Fotografía de portada: Stephen Lew-Imagn Images)





