Draymond Green apelará la sanción impuesta por su propio equipo

está aún lejos de olvidar su altercado con . Sin que haya llegado a estar claro qué dijo cada uno en el vestuario, lo único indudable es que el equipo creyó que el ala-pívot había traspasado el límite; tanto es así que fue sancionado con un partido de suspensión y, por ende, con lo correspondiente al salario de esa noche: algo más de 120.000 dólares.

Y ahí había quedado todo. Durant, pese a mantener su enfado, señalaba que la comunicación volvería a fluir entre ellos durante la temporada, algo que hace escasas horas tenía fiel reflejo en como ambos llegaban a la práctica de tiro charlando. La cuestión es que Green ya no parece apuntar a su compañero, sino al equipo.

Según informa Marc J. Spears de ESPN, Draymond cree que la sanción que le ha impuesto Golden State es injusta, por lo que planea apelar contra ella. Para que su reclamación llegue a buen puerto ha pedido ya la ayuda del sindicado de jugadores, el cual señala que está esperando que el jugador se ponga en contacto con ellos.

En relación a esto último, Zach Lowe, también de ESPN, ha cuestionado al sindicato sobre la posible apelación de Green. Este ha confirmado que parece que será así, pero igualmente ha apuntado que no es una situación corriente, puesto que los jugadores suelen apelar contra las multas emitidas por la NBA, pero no por sus propios equipos.

Si Green mantiene en firme esta decisión es seguro que el tema seguirá candente. Puede que entienda que la gerencia de Oakland debería haber sido ecuánime; es decir, sanción para ambos o ninguno, pero convertir lo que parecía un problema a olvidar en una cuestión recurrente –y por una sanción de un solo partido–, no puede sino traer repercusiones negativas para el equipo.