Kris Dunn puede perderse lo que resta de temporada


El base de Chicago sufrió el 31 de enero un esguince de ligamentos en su rodilla derecha

Kris Dunn ha podido disputar ya sus últimos minutos de la presente temporada. Según informa K.C. Johnson NBC Sports Chicago, y aunque la franquicia no ha dado información oficial, estaría creciendo en los Bulls la idea de que el base deberá permanecer alejado de las canchas lo que resta de campaña tras sufrir el pasado 31 de enero un esguince en el ligamento colateral medial de su rodilla derecha.

Aunque los de Illinois no han actualizado el estado de su jugador desde el 4 de febrero, podemos tomar como referencia el hecho de que el curso anterior el point guard sufriese una lesión similar. En aquella ocasión su periodo de ausencia se extendió hasta los 23 partidos. Por ahora se ha perdido cuatro antes del All-Star y a los Bulls aún les restan otros 27.

Quien sí ha hablado sobre el estado físico de su jugador es su entrenador, Jim Boylen. El entrenador aprovechó la rueda de prensa previa al encuentro que Chicago debía disputar frente a Washington el 11 de febrero para señalar que aún era imposible acotar un tiempo de baja. “Todavía tiene algo de hinchazón en esa rodilla. Una vez que disminuya la hinchazón será evaluado de nuevo. Lo cierto es que ha tenido la rodilla muy hinchada”.

Lo que es indudable es que este percance ha llegado en muy mal momento para este chico de 25 años. Hasta la lesión era uno de los cuatro jugadores de Chicago que había estado en todos los partidos junto a Zach LaVine, Tomas Satoransky y Coby White. Además, había despegado en la faceta defensiva del juego, siendo el segundo con más robos de la NBA, justo antes de convertirse en agente libre restringido este verano. Si no regresa antes del fin de campaña es posible que las ofertas que reciban no sean acordes a lo mostrado en los cuatro primeros meses de competición; algo que sería alimentado por el hecho de no haber podido jugar más de 52 partidos en ninguna de sus tres campañas en La Ciudad del Viento.

De más a menos

Siendo el número 5 del draft de 2016, en el cual fue seleccionado por Minnesota Timberwolves, muchos esperaban que este proyecto de Providence se convirtiese en un jugador relevante dentro de la Liga. No ha sido así. En Minneapolis solo pasó una campaña antes de ser incluido en el traspaso de Zach LaVine sin contar con demasiado tiempo en pista, exactamente 17,1 minutos por noche. Esa situación cambió en Chicago, pero tampoco sirvió para verle brillar.

En la temporada 2017-18 se fue hasta los 13,4 puntos, 6 asistencias y 4,3 rebotes en 29,3 minutos. Fue su mejor año. Al siguiente, aunque disputó más minutos, sus números descendieron. En el presente, jugando menos, han terminado por difuminarse salvo por su aportación en robos (dos por encuentro). A esta línea descendente debemos sumarle sus problemas con las lesiones: tras disputar 78 partidos en su curso de novato, no ha superado los 52 en las tres posteriores.

(Fotografía de Jonathan Daniel/Getty Images)


EXTRA NBAMANIACS

Pssst, suscríbete, navega sin publicidad y consigue acceso a nuestros artículos especiales, un chat exclusivo para suscriptores y redactores y escucha nuestro podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas.