Lo que sea por Steph Curry: ya piensan en Wiggins

La lesión de Butler ha devuelto a Kuminga al centro de los planes de traspaso de los Warriors, con Andrew Wiggins de nuevo en el punto de mira

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Por Enrique Bajo

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Los Warriors han decidido que no vale la pena mirar atrás (lamentarse por Butler) ni mucho menos piensan mirar a un lado (reconstruir sin Stephen Curry). Tampoco se plantean cerrar los ojos y dejar que el tiempo les consuma mientras aguardan a que ese día llegue.

Por tanto, solo les queda una opción, y es huir hacia adelante. El plan no cambia; solo lo suicida del mismo. Si el traspaso por un Jimmy Butler veterano ya hizo arquear la ceja a algunos y entusiasmar a otros, ahora, hagan lo que hagan, todo serán dudas. Y justificadas.

Pero mientras los Warriors tengan a Stephen Curry (y lo tengan a este formidable nivel) no hay nada que discutir: solo seguir intentándolo.

Por ello, la franquicia afincada en San Francisco se halla explorando escenarios de mercado que les permitan alcanzar –en el más difícil todavía– un nivel competitivo inmediato alrededor de la que sigue siendo su máxima estrella. Y el objetivo no solo es un viejo conocido sino que además dejó un estupendo recuerdo en su paso por la institución: el de Andrew Wiggins.

Según ha informado Marc Stein en su newsletter –y debilitando el rumor de ESPN– la franquicia californiana vuelve a la carga con fuerzas renovadas con un plan agotador: el de dar salida a Jonathan Kuminga, pero esta vez con un objetivo claro y cierto: convertirlo en la principal pieza de valor por la que lograr el retorno Wiggins, quien fue enviado precisamente a Florida como parte del traspaso de Butler.

Y ahora sin ambajes, porque el propio Kuminga también pidió hace unos días salir traspasado.

Todo esto lo provoca, obviamente, la baja prolongada de un Butler que era pieza imprescindible de unos Warriors dispuestos a dar guerra en postemporada. Sin él, Kerr y Dunleavy Jr. tenían que decidir entre dos caminos: asumir una campaña de transición o reforzarse para seguir siendo relevantes en la pelea por los playoffs.

Con Wiggins, todo cuadra

En ese punto aparece Wiggins como una opción ideal de bajísimo riesgo estructural: el canadiense conoce el sistema, el vestuario y el rol que se le exigiría. No necesitaría adaptación y podría ofrecer de inmediato minutos sólidos como alero titular, además de defensa exterior, algo que el equipo pierde con la lesión de Jimmy. No eleva el techo pero, si sale bien, tampoco baja demasiado el suelo.

El forward de 30 años viene promediando 16 puntos, 4,9 rebotes, 2,8 asistencias y 1,2 robos con el mejor True Shooting de su carrera en la NBA (56,9%).

¿Picarán Riley y Spoesltra?

Para Miami, un traspaso por Kuminga tendría sentido desde una lógica distinta: rejuvenecer la plantilla y apostar por un jugador con margen de crecimiento incierto que, en las manos adecuadas –¿las hay mejores que las de Erik Spoelstra?– puede resurgir en todo aquello que Steve Kerr ha estado a punto de matar.

Obviamente –y a pesar de la diferencia de edad– un trueque a pelo no tendría sentido para Miami en estos momentos (Wiggins cotiza mucho mejor que Kuminga) por lo que, de llevarse a cabo, es obvio que los Heat pedirían algo más (¿primera ronda de 2028? ¿Buddy Hield?)

Con el deadline cada vez más cerca y con la situación física de Kuminga añadiendo una capa extra de duda, a los Warriors se les agota el margen para maniobrar. El contexto ideal para cualquier ‘rival’ dispuesto a sentarse a la mesa de negociación.

(Fotografía de portada de Robert Edwards-Imagn Images)

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