Los Bulls no despegan y podría peligrar el puesto de su ‘GM’, Gar Forman

Después de dos temporadas de reconstrucción (esta la tercera), en la propiedad de los Chicago están empezando a perder la paciencia. 27 y 22 victorias fueron el saldo de las últimas campañas, cosa que entraba dentro de lo normal; los habían entrado en un proceso de re-alineación de filas y los resultados inmediatos suponían querer correr demasiado. No, el creciente descontento no llega solo por la travesía en mitad del desierto que se está pegando la franquicia de Illionois, sino por el flojo arranque en esta nueva temporada.

Los Chicago Bulls más de Jim Boylen que nunca (la pasada temporada no la empezó él, sino Fred Hoiberg) andan algo atorados. El récord de 6-13 no es lo que esperaban en la organización y, si bien la plantilla tiene jóvenes con potencial, eso no se ha traducido en el esperado acelerón de resultados.

Los Bulls querían empezar a coquetear con los playoffs ya esta temporada. Y material para ello tienen, desde luego: Zach LaVine, Wendell Carter Jr., Lauri Markkanen, junto con los más experimentados Tomas Satoransky, Otto Porter o Thaddeus Young representaban un grueso bastante decente. Sin embargo y pese a los aparentes aciertos en la designación de jóvenes, el equipo sigue sin despegar. Eso hasta podría empezar a hacer peligrar el puesto de , general manager de la entidad.

Según una versión del periodista K.C. Johnson (NBC Sports Chicago), el propietario de los Bulls, Jerry Reinsdorf, estaría empezando a cansarse de que el equipo no consiga encadenar buenos resultados. Y eso podría apuntar directamente a Forman.

“De acuerdo a diversas fuentes, el propietario de los Bulls está furioso por el inicio de 6-12 del equipo esta temporada y por el estado de hundimiento constante de la organización; y estaría empezando a responsabilizar al gener manager, Gar Forman. Las fuentes indican que esto no es un cambio de humor reciente de Reinsdorf y que su descontento se ha ido acumulando después de algunas últimas decisiones algo cuestionables”, podía apuntar Johnson, que añadió, eso sí, que el puesto de Forman no peligra en el corto plazo.

Los playoffs

Eso significa que los Bulls tienen que demostrar cosas esta temporada. Sí o sí. Si no logran desencallar a final de curso, en la franquicia podrían producirse cambios fruto del hartazgo de la propiedad.

No en vano, los Bulls dejaron de entrar en playoffs en la temporada 2016-17, curso después del cual se gestó la marcha de Jimmy Butler y el inicio de la reconstrucción actual. Desde dicho antecedente, solo 55 victorias en 177 partidos de temporada regular y ninguna aparición en playoffs.

La reconstrucción ha sentado bases interesantes, acertadas, y ha reclutado jóvenes con un rico potencia. No obstante, estos Bulls necesitan resultados ya mismo para seguir creyendo en el proyecto actual.

(Fotografía de portada: Kevin C. Cox/Getty Images)


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