Luol Deng busca su salida de los Lakers

Hace unas semanas, tras colocarle en el partido inaugural de la temporada durante 13 minutos, dijo que estaba fuera de la rotación, que no contaba con él, por razones estrictamente técnicas. Eso sí, el entrenador señaló igualmente que el curso era muy largo, que Deng debería estar listo para lo que pudiera pasar.

Y lo que pasó fue la lesión de Larry Nance Jr., quien con una mano rota causará baja varios partidos. Y lo que pasó es que en estos jóvenes , ni con un jugador lesionado en su mismo puesto tiene la ocasión Deng de saltar al parqué. En su lugar, ante los Grizzlies, lo hizo, y bastante bien, .

“Duele”, dijo Deng sobre su situación, en una entrevista recogida por ESPN. “Pero definitivamente lo único que puedo hacer es probarme fuera de Los Angeles. No soy requerido para jugar, no estoy en la rotación, de modo que no puedo probarme aquí”.

Esta situación no es nueva para un Deng que en el último tramo de la 2016-17, sin nada que hacer ya los Lakers más que desarrollar su núcleo joven, se sentó en en banquillo los últimos 22 partidos. No obstante, a raíz de todo esto, no hay fisuras con Walton, del que el alero siempre ha agradecido su sinceridad y que haya ido de frente.

Un contrato tóxico

Deng firmó en el verano de 2016 un acuerdo por cuatro cursos y 72 millones de dólares.  En el segundo año de su contrato, le quedan por percibir casi la totalidad de los 17,1 para esta 2017-18, además de prácticamente 38 millones en los dos cursos venideros. Deng sería libre en junio de 2020, pero será imposible que cumpla su acuerdo en los Lakers.

Tanto él como su agente buscan una salida de California porque a sus 32 años y 880 partidos de liga regular, el africano cree que tiene mucho baloncesto dentro. El problema no es tanto lo que pueda demostrar, como la losa que es su contrato, difícil de afrontar para los Lakers, que buscan liberar masa salarial para la agencia libre de 2018, pero igualmente costoso para otras franquicias. Los Lakers pudieron quitarse el contrato de Timofei Mozgov enviándolo a los Nets, y perdiendo a D’Angelo Russell por el camino, pero el caso de Deng se antoja más complicado.

‘Buy out’ a la vista

Es la solución más práctica para todas las partes. Un buy out que libere a Deng de su vinculación con los Lakers y le deje libre para buscarse los minutos en otros equipos. Pero, como todo en su situación, tampoco será sencillo. Sobre la mesa, todos esos millones de dólares pendientes por cobrar y una negociación que se antoja ardua.

“Nunca sabes. Puede ser un mes, puede ser una semana, pueden ser tres meses”, apunta Deng a ESPN sobre su buy out. “El reto es desafiarse a uno mismo para estar en mejor forma que si estuviera jugando”, comentó sobre cómo vive este decepcionante periodo de su vida.

Mentor de los jóvenes

Eso es lo que quiere Walton de Deng. El entrenador ha asegurado a ESPN que entiende la situación de su jugador, pero que necesita que sea un buen veterano, un buen mentor para los jóvenes.  E insistió en que nunca nada está asegurado, que las temporadas son largas y que cualquier cosa puede suceder.

Así que Deng recoge el guante y de momento se mantiene con una actitud impecable. “No puedes llegar al entrenamiento y estar todo el día enfadado. La mayoría de estos jóvenes no entienden el negocio del baloncesto, de modo que si estoy enfadado les estaré quitando algo. Debo sonreír, debo estar de la mejor manera que pueda estar, porque ellos están viviendo el sueño de jugar en la NBA”.

Decepción tras el verano

Eso sí, que Deng tenga paciencia y asuma con estoicidad deportiva su papel, no quita que haya un poso tremendo de decepción en todo esto. Por mucho dinero que amase. “Sé que gano mucho dinero, pero para mí, que vengo de la nada, tiene que ver con el amor al juego”.

Deng esperaba una situación diferente a la vuelta del verano y pensaba que lo vivido en la 2016-17 sólo había sido una mala experiencia, un mal año. Pero no. En los Lakers no cuenta.

“Siempre lo he dado todo. En cada equipo que jugué. Esa es la parte más difícil para mí porque estoy muy acostumbrado a competir y darlo todo. También estoy acostumbrado a no hacerlo bien y a darle la vuelta a la situación. Toda mi vida, cada vez que he estado deprimido, he encontrado la manera de darle la vuelta. Tengo que ser paciente. A lo largo de mi carrera jamás he sido un tipo que haya creado dramas o haya querido lidiar con los. Al final del día sé que puedo jugar al baloncesto. Pero esta es la situación en la que estoy”.


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas.


Anterior

Nike reconoce el problema de las camisetas y “trabaja” para solucionarlo

Devin Booker, cuarto jugador más joven en alcanzar los 3.000 puntos

Siguiente