Para entrar en calor hay que empezar a moverse. Pero la muñeca de Klay Thompson, uno de los mejores tiradores (y metedores) de tres de siempre, está criogenizada.
Como los Dallas Mavericks antes que ellos, los Heat ficharon a Klay Thompson para abrir pista y meter triples y, de momento, estos llegan con cuentagotas: 3 de 20 desde el perímetro (15%) en sus cuatro partidos de pretemporada. El balance completo tampoco abriga al dato aislado: 17 puntos totales, un 26,9% en tiros de campo y ninguna visita a la línea de personal.
El curso pasado también le costó arrancar el motor, pero sus números –los suyos de toda la vida– terminaron llegando, aunque no con el esplendor de sus tiempos de Splash Brother. Pero ahí estuvo el 38,3% desde la curva; el peor dato de su carrera y, aún así, alentador.
El escolta, a pesar del normal declive en un jugador que en febrero cumplirá los 36 años, se mantiene por encima del 40% tras trece años de carrera NBA. Y por la creencia de que sigue siendo un valor seguro en el catch and shoot es por lo que lo ficharon los Heat este verano.
“Los tiros entrarán. No me preocupa. Llevo suficiente tiempo jugando para saber que hay días buenos y días malos. Solo tengo que seguir trabajando y ser constante, y acabaré en mis porcentajes habituales”, asegura Thompson en declaraciones recogidas por el Miami Herald.
Su entrenador, Erik Spoelstra –que acaba de salir elegido como mejor técnico jefe de la liga por los general managers– también transmite tranquilidad. “En los últimos partidos hemos conseguido generarle muy buenos tiros. Todos los tiradores pasan por esto. Todavía está cogiendo ritmo. Estará bien”.
KLAY THOMPSON STILL GOT IT 🔥 🧱 0 PTS 🧱 0-7 FG 🧱 0-6 3P HE’S GONNA BE A PROBLEM FOR THE HEAT 😤 https://t.co/TqeN1cEJ15
— BrickCenter (@BrickCenter_) October 17, 2026
Octubre, un mes diésel para el escolta
Además, arrancar frío tiene precedentes en su historial. Octubre suele ser su peor mes como triplista: un 34,5% durante su carrera, frente al 39,8% de noviembre y porcentajes del 40% o superiores en todos los meses de diciembre a abril.
Estar a la altura de su fama es imprescindible para mantener sus minutos en la rotación, ya que su principal misión no será la destacar como uno de los mejores two-way del mundo –esos tiempos no volverán–, pero cumplirá con mantener su gravedad desde 7,25 y abrir espacios para Giannis Antetokounmpo y Bam Adebayo mientras no desentona en sus emparejamientos atrás.
El miércoles, ante Minnesota, se acaba el calentamiento y arranca el show. Y Klay llega dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva: “Por suerte, empiezo de cero. No estaba tan preocupado por cómo tiraba, sino por mi fondo físico, mi condición y por defender bien”.
(Fotografía de portada de Mike Watters-Imagn Images)





