El All-Star Game de la NBA fue, durante décadas, un escaparate de talento bruto sin comparación: un evento icónico y casi mágico en el que las estrellas se hermanaban a mitad de temporada para celebrar el arte del baloncesto en pista con dos fines claros: competir y divertir.
Una ecuación sana y equilibrada.
Pero desde hace muchos años (y desde el adiós de Kobe Bryant), el partido de las estrellas ha quedado instalado en la irrelevancia competitiva. Un teatrillo sin defensa, sin tensión y sin orgullo, reducido a una indigesta sucesión de highlights para TikTok incompatible con Two Steps From Hell como música de fondo. Porque la antiépica se ha apoderado de todo.
Esta no es una percepción aislada de un segmento puntilloso de la afición, ya que los datos de audiencia son elocuentes y lapidarios a gran escala: las últimas ediciones del All-Star han registrado cifras pobres incluso para sus propios estándares, con la de 2025 situada entre las peores de la historia en términos de rating.
Sin dar con la tecla
Desde la cúpula han probado prácticamente de todo para rescatar el evento.
Entre 2018 y 2023 se daba carpetazo a 66 años de Este vs Oeste, naciendo el ‘Draft de capitanes’, buscando reavivar las dinámicas competitivas. Un invento interesante y que parecía iba a dar al razón a Adam Silver… pero no. El All-Star Game de 2018, con la horchata reconvertida en pundonor y sangre… quedó en un fugaz espejismo.
Más recientemente, en 2025, la NBA llegó incluso a experimentar con un mini-torneo de cuatro equipos, con reglas especiales, en un intento casi desesperado de convertir el fin de semana en algo más que un desfile sórdido de mates y triples.
¿El resultado? Críticas de aficionados, rechazo por parte de analistas, jugadores no dando la talla y, sobre todo, poca, muy poca gente sintonizando un evento reducido a comparsa y chascarrillo. Porque el desgaste deviene imparable mientras la solución se pretenda a través del formato y no en quienes visten a ras el uniforme.
Caldo de cultivo: USA vs El Mundo
El Comisionado, sumamente consciente del problema pero cobarde en sus remiendos, ha vuelto a la carga dando otro giro más al formato. Quizás el más obvio pero, a su vez, el mejor entre los posibles: Team USA vs. Team World. El nacionalismo y patriotismo deportivo como incentivo a no dejarse llevar.
Y como ideal capote a este ‘Estados Unidos contra El Mundo’ (seguimos hablando de NBA), llegan, que ni pintadas, las declaraciones del hombre llamado a ser la cara de la Liga durante la próxima década. Las de Victor Wembanyama.
Unas palabras –sobre todo si las traduce en hechos– con un potencial tectónico muy superior al de cualquier as de la manga que se pueda Adam Silver.
«Quiero empujar a los grandes jugadores de este deporte a jugar el All-Star Game tan duro como voy a hacerlo yo. Veremos cómo va. Pero si no juegan duro, lo haré sin ellos».
Y es que la cosa funciona exactamente así: puedes reestructurar el evento mil veces, pero si las estrellas siguen priorizando proteger su físico o cumplir el expediente –algo que tiene aún más sentido desde que las extensiones máximas van ligadas a los premios de final de temporada, y estos dependen de jugar no menos de 65 partidos– el All-Star seguirá siendo un producto insustancial sin remedio.
Acicate: el ego territorial
Pero Wemby, con su órdago repentino, no habla de tocar las reglas, sino la fibra. El orgullo. Las vísceras. El ego. El sinsabor de la derrota en un formato donde, más que nunca antes, el mayor dolor puede estar en el «ante quién». El chovinismo patrio como aliado. Mejor que cualquier cheque y arenga de vestuario. Triste que tenga que ser así.
En cualquier caso, si el galo cumple su palabra, él será nuestro Merry y Pippin ante la Puerta Negra. Saldrá a correr sin mirar atrás. Sin preocuparse si los demás le siguen. Y ante la primera rectificación en carrera y tapón de Wemby a mate de Anthony Edwards… no será fácil escapar al poder del efecto contagio.
(Fotografía de portada de Kyle Terada-Imagn Images)
![r/dataisbeautiful - [OC] Down 13% vs. last year, this year's NBA All-Star game was the second least-watched ever](https://preview.redd.it/down-13-vs-last-year-this-years-nba-all-star-game-was-the-v0-c9d9ifzzqxke1.png?width=640&crop=smart&auto=webp&s=49da9bf58578fcd6cfa607c03f8363910d3ff5b1)





