Ya llevamos unos cuantos años de convivencia con el actual convenio colectivo. Conocido especialmente por los aprons, restricciones que se hacen sobre dos techos de gasto para limitar las capacidades de los equipos de mayor masa salarial en el mercado. Su introducción en 2023 se da en el marco de una competición ya de por sí abierta que había visto cinco campeones en cinco años. Ahora mismo la cuenta va por 7. Y las consecuencias de estas limitaciones han llevado a que los equipos no puedan acumular talento o sobrepagar con tanta tranquilidad como antes.
Esto ha dividido a aficionados, periodistas e incluso jugadores, que se lamentan por haber perdido la capacidad de ver varios transatlánticos o que celebran la paridad actual. Kevin Durant es de estos últimos. El alero, cuyos Phoenix Suns fueron la primera gran víctima de los aprons tras el traspaso por Bradley Beal, es muy favorable a este no tan nuevo panorama. «Gracias a Dios por los aprons», cuenta KD en el Washington Post.
«Queríamos algo de paridad y creo que en los últimos años hemos tenido justo eso. Es divertido para todos ver los partidos sin saber exactamente quién va a estar ahí arriba al final de temporada. Como equipo, te da la confianzaa de que aunque no estés jugando a tu mejor nivel, nadie lo está. Estamos encontrando el camino, las alineaciones, probando traspasos… Es un buen momento para la liga».
(Fotografía de portada de Thomas Shea-Imagn Images)





