El récord de los 100 puntos de Wilt Chamberlain sigue siendo inalcanzable, pero el resto de la humanidad se ha quedado hoy un poco más cerca de esa cifra. En una actuación tan icónica como inesperada, Bam Adebayo ha firmado la segunda mayor anotación de la historia en un partido NBA al sumar ni más ni menos que 83 puntos en la victoria por 150-129 frente a los Washington Wizards, superando los 81 de Kobe Bryant en 2006 y convirtiéndose, en cierto modo, en el primero de los mortales.
El nombre de Adebayo no era el primero (no uno de los 50 primeros) en venir a la cabeza de cualquiera al pensar en candidatos a batir la cifra de Kobe, pero el pívot se encontró en una de esas noches en las que todos los astros se alinean. Sin Tyler Herro ni Norman Powell, los Heat necesitaban alguien que produjera puntos, y encontraron desde muy pronto en el pívot una fuente de anotación más que efectiva ante una defensa con muchos problemas. Y en cuanto vieron el filón, no dudaron en explotarlo.
Bam no tardó en dar señas de que estaba a punto de firmar una actuación histórica, pues sus 31 puntos en el primer cuarto apuntaban ya muy alto. Washington no tenía recursos para contener su poderío en la pintura y nada parecía poder hacer fallar desde el triple, una combinación que le hizo firmar el quinto cuarto más anotador de la historia desde que tal estadística se mide. Lo cual era simplemente un primer hito en una jornada cargada de ellos.
BAM ADEBAYO.
— NBA (@NBA) March 11, 2026
31 POINTS IN 1 QUARTER.
5th highest-scoring quarter in play-by-play era 🤯 pic.twitter.com/Bz0YwowoEK
Porque no tardó en hacerse evidente cuál era el verdadero aliciente del partido. Miami contaba ya con una ventaja de dobles dígitos al final del primer cuarto, y con el paso de los minutos esta no hacía sino crecer ante unos Wizards sin demasiadas ganas ni recursos para disputarles el choque. Y todo ello mientras los números de Adebayo crecían hasta los 43 tantos al descanso.
Todos los ojos estaban puestos en una cosa: hasta dónde sería capaz de llegar.
Récords de uno en uno
El primer objetivo era el récord de la franquicia, que estaba en posesión de LeBron James con los 61 puntos anotados a Charlotte en 2014. Pero Bam estaba intratable y semejante cifra se le quedaba pequeña. Cada balón que recibía por dentro prácticamente garantizaba una canasta o un viaje a la línea de tiros libres, lo que iba haciendo sus estadísticas crecer de forma exponencial hasta que la cuestión dejó de ser si llegaría a dicho logro sino cuándo.
¿La respuesta? Antes de terminar el tercer cuarto, con un poderoso mate tras robo de balón que encendió a la grada del Kaseya Center, en parte por lo que acababan de ver pero en parte también por lo que intuían que venía por delante. Porque la siguiente cifra eran ya los 81. Y todo el equipo parecía estar dispuesto a hacer que tal cosa ocurriese.
Porque desde el cuerpo técnico de Spoelstra optaron por ir a por la historia. Adebayo podría descansar en otro momento, pero la oportunidad para convertirse en el segundo máximo anotador de la historia en un partido solo se presenta una vez. De modo que el choque, ya decidido, se convirtió en una lucha por llegar a los 81 puntos. Una lucha en la que los Wizards estaban dispuestos a poner toda la oposición posible con tal de no salir en la deshonrosa foto.
Así, a medida que pasaban los minutos, el encuentro se fue volviendo cada vez más marciano. Nadie en Miami que no fuese el pívot se atrevía siquiera a mirar el aro, lo que llevó a Washington a empezar a marcarlo de manera increíblemente agresiva, incluso con tres defensores que trataban de evitar a toda costa que recibiese el balón. A su vez, los Heat comenzaron a hacer hack a los jugadores visitantes para detener el crono y recuperar la posesión cuando antes para intentar dársela a Bam. Quien, a todas estas, estaba ya exhausto.
Y es que, llegados a cierto punto, los Wizards comenzaron también a hacer falta intencionada al resto de jugadores de Miami, por lo que si Adabayo quería tener opciones de anotar estaba obligado a recibir el saque de fondo ante tres defensores, cruzar botando toda la pista, y buscarse la manera de mirar el aro. Algo que, a base de acumular viajes al tiro libre hasta superar también el récord histórico de intentos en un partido (43) acabó logrando para delirio colectivo.
83 POINTS FOR BAM ADEBAYO.
— NBA (@NBA) March 11, 2026
THE SECOND-MOST EVER.
Wilt: 100
Bam: 83
Kobe: 81 pic.twitter.com/5AxI6j8m35
Fue un tramo de baloncesto absolutamente demencial, pero a grandes récords grandes stat-paddings. Hay cifras que solo pueden ser batidas en condiciones anómalas, y Adebayo y los Heat supieron aprovecharse de ellas para introducir su nombre en la historia de la NBA. Desde hoy, los 100 de Wilt ya están solo a 17 puntos. Desde hoy, estamos un pasito más cerca de el récord irrompible.
(Fotografía de portada: Rhona Wise-Imagn Images)





