En un mundo liderado por líderes sin moral, encabezado por entes sin cabeza y mentes sin entereza, los grandes propósitos y el buenismo de la globalización van quedando dispersos y sepultados bajo el fango del fanatismo, la sinrazón, el control… y la incertidumbre.
Un mundo incierto donde de lo poco cierto es que todo sube y que, por descontado, no lo van a pagar ellos. Lo vas a pagar tú.
Es la gran suerte de vivir en lugares donde el coste de la vida –y no la vida en sí– es nuestra principal mosca cojonera. Sube el diésel, sube el alquiler, suben los fertilizantes, suben las hipotecas, sube el kilo de judías verdes y sube el Spotify premium familiar.
Suben, incluso, cosas que hasta hace poco no podían subir porque simplemente no tenían precio. Pero han pasado meses ya desde que sucumbió el que debió de ser uno de los últimos reductos de cortesía peninsular en materia de aire a presión: ahora, en mi gasolinera de extrarradio, a la ‘maquinita’ con la que medías el hambre de tus neumáticos antes de un viaje largo, le han añadido una rendija.
‘No euro, no air’.
Y justo o no justo –pero aquí considero que para bien– la NBA también es presa del terror inflacionario donde antes apenas se pagaba el metro cuadrado: hablo de la sexta plaza de la clasificación.
Desde que el play-in viniera para quedarse, entendimos que entre sus puntos fuertes estaba el de convertir las plazas décima y novena en suelo recalificado. Ahora, con el cambio de formato, sí tienen valor, operando como arma disuasoria del tanking más cabezón y anticipado, así como de rendija para que conjuntos peleones se cuelen en postemporada (Miami Heat 2025).

En esta 2025-26, no obstante, estamos ante un escenario de tierra quemada en el que el tanking se ha comido al play-in con una contundencia que no habíamos visto en sus seis años de existencia; nunca de forma tan clara y dolorosa desde primeros del mes de marzo.
Porque Dallas y Memphis no están, y a Chicago y Milwaukee (gracias a unos Hornets sui generis) ni se les espera.
Mientras tanto, un poco más arriba en esta liga estamental, la batalla promete ser encarnizada. En ambas Conferencias.
Conferencia Este: una para seis
En el Este, las repentinas rachas de Orlando Magic (8-2 y seis victorias seguidas) Miami Heat (8-2 y siete victorias seguidas) y Atlanta Hawks (9-1 y nueve victorias seguidas) no solo han subido el listón y devuelto la emoción a la sexta plaza, sino que han encarecido tremendamente un acceso directo a playoffs que hace semanas parecía que iba a estar entre Toronto Raptors y unos Philadelphia 76ers que, por la discontinuidad de Joel Embiid, empiezan a verse más fuera que dentro.
Con tantos apretando el puño se nos abre una guerra donde, sin exagerar, el billete que esquiva el play-in se lo van a disputar nada menos que seis equipos, pues los Charlotte Hornets se han unido definitivamente a la fiesta y van a por todas, ya que entre ellos (10º) y Miami (6º) solo hay cuatro partidos; con quince por jugar todavía por delante.
Charlotte, la más fea
De estos seis, y atendiendo a la dificultad del calendario según Tankathon, Charlotte es quien más crudo lo tiene, con varios cruces ante equipos top, pero que habrá que ver cuantos de ellos vienen acompañados de asterisco: los de Charles Lee cerrarán la temporada regular ante Boston, Detroit y New York y puede que, por entonces, los tres estén ya ‘a otras cosas’, reservándose el colmillo para la primera ronda.
Tres enfrentamientos clave de aquí al final en Carolina del Norte:
- 17 de marzo: Charlotte Hornets vs. Miami Heat
- 19 de marzo: Charlotte Hornets vs. Orlando Magic
- 28 de marzo:Charlotte Hornets vs. Philadelphia 76ers.
Volviendo al Remaining Schedule Strength, Philly es quien lo tiene ‘más asequible’, mientras que los Heat de Spoelstra pondrán el broche a la regular season con un sprint de rivales emocionante, y donde la moneda aún puede estar de canto y pendiente de qué lado caer:
- 7 de abril: Miami Heat @Toronto Raptors
- 9 de abril: Miami Heat @Toronto Raptors
- 10 de abril: Miami Heat @ Washington Wizards
- 12 de abril: Miami Heat vs. Atlanta Hawks
Conferencia Oeste: ¿llegarán los Clippers?
Vamos con el Oeste.
Hoy por hoy, si hay un conjunto capacitado para sacar rédito un posible descalabro y reducir a polvo la distancia de siete partidos que le separan de Rockets, Lakers, Nuggets y Timberwolves… esos son los L.A. Clippers de Kawhi Leonard y Darius Garland.
¿Más razones para creer? Los Clippers tienen el tercer calendario más fácil de la NBA.
Qué obra de arte de los editores y equipo de comunicación de los Clippers https://t.co/fx3aXZ0jeA
— nbamaniacs (@nbamaniacs) March 12, 2026
El reto es complicado no, complicadísimo. Primero, por lo improbable de que equipos como los nombrados sufran un desastre de resultados tal en este momento de la temporada, cuando precisamente varios de sus adversarios entran en fase de dejarse llevar.
Pero si hay dos conjuntos que parecen renquear más que los demás y podrían castigar su vulnerabilidad, esos son Houston Rockets y, sobre todo, Minnesota Timberwolves.
Ojo, pues, a los dos próximos partidos de los tejanos: doblete ante los Lakers. Si alguno hace pleno y Phoenix Suns (no me olvido de ellos) y/o Clippers ganan sus respectivos, se activará el rún-rún.
Próximos partidos de los T-Wolves:
- 15 de marzo: Minnesota Timberwolves @ Oklahoma City Thunder
- 16 de marzo: Minnesota Timberwolves vs. Phoenix Suns
Y poco después vendrá Boston, Rockets, doblete ante los Pistons, Hornets, Magic, Rockets… Anthony Edwards debe poner al máximo el chip de MVP.
Todo por la sexta plaza. Esa peana que ni ventaja de campo confiere.
«Let’s get that oil».
(Fotografía de portada de Jeff Faughender/Courier Journal / USA TODAY NETWORK via Imagn Images)





