Houston pone fin a la racha de los Hawks

Los de Georgia son devueltos a la realidad por los Rockets y ven truncada su racha de 11 victorias seguidas

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Por Aitor Darias

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Con 11 victorias consecutivas, los Atlanta Hawks llegaban a Houston como el equipo más en forma de la NBA y en el que claramente era su mejor momento de la temporada. Sin embargo, esta racha no había terminado de convencer a todo el mundo, pues la inmensa mayoría de triunfos se habían producido ante rivales de la zona baja, lo que hacía de la visita al Toyota Center una especie de test para poner a prueba cuánto habían crecido los de Georgia realmente.

Y la respuesta ha sido bastante decepcionante.

El cuadro de Quin Snyder no solo ha caído, sino que lo ha hecho por un estrepitoso 117-95 que ha hecho que este, lejos de ser un encuentro que les sirviese para reivindicarse, ha servido para ayudar a los Rockets a recuperar la confianza. Las sensaciones no eran del todo positivas en Houston tras las recientes derrotas, pero esta madrugada se han visto de nuevo algunos brotes verdes y algunas señales esperanzadoras. Señales de que este equipo tiene de verdad potencial para soñar.

12 minutos para contruir

Fue en concreto en el tercer cuarto cuando los de Udoka sacaron a relucir su mejor cara, una que les hizo brillar en los dos lados de la pista y parecerse a la idea utópica que muchos se hacían de este equipo tras la llegada de Durant. La de un conjunto capaz de mantener la tenacidad defensiva de la temporada pasada y de elevar su ataque a una nueva dimensión. Algo que, con un parcial de 39-22, consiguieron durante algunos minutos.

Fue un tramo de partido en el que se les vio correr en transición, generar desde el movimiento sin balón, desde la rápida toma de decisiones de Sengun en el short roll, desde la chispa de Reed Sheppard, desde la inventiva de Durant… Hubo un poco de todo, tanto que hasta Tari Eason rompió su fatídica racha desde el perímetro y anotaba su primer triple en nueve partidos. Y todo mientras hacía colapsar a los Hawks y los dejaban en un pobre 8/24 en tiros de campo.

La diferencia se disparó así hasta los 25 puntos al final del tercer periodo, pero, no contentos con eso, los Rockets siguieron apretando y no levantaron el pie del acelerador hasta verse 34 arriba y recuperar la confianza perdida en las últimas semanas. Porque, por mucho que haya que relativizar este triunfo y el nivel del rival que estaba delante, en Houston necesitaban dar una imagen así y encontrar argumentos a los que agarrarse.

(Fotografía de portada: Erik Williams-Imagn Images)

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