Decíamos cuando Jordi Fernández fichó por los Brooklyn Nets que aquello era un regalo envenenado. Sí, aquella firma era histórica por ser la primera oportunidad que un español tendría como entrenador jefe en la NBA. Pero en una franquicia de pasado reciente turbulento y que se adentraba en una etapa bastante ominosa en lo que a la competición se refiere. Sin embargo, dos años después, Joe Tsai y Sean Marks no han dudado a la hora de ofrecerle la renovación al de Badalona y a todo el staff.
Pese a que los resultados puedan indicar lo contrario, Jordi ha hecho más de lo esperado con las plantillas con las que ha contado. Sobre todo antes de que, tanto la pasada temporada como la presente, diesen órdenes de sacar los tanques desde la gerencia.
El equipo está en clara fase de reconstrucción, llegando a elegir un total de cinco rookies el año pasado con suertes dispares. Este curso, tras haber firmado el tercer peor récord de la competición, tendrán una nueva oportunidad de cazar un pick alto en una camada del Draft que viene con muchas expectativas.
Además de su labor como líder desde la banda, Jordi Fernández ha forjado una comunión prácticamente inmediata con la comunidad en Brooklyn y él mismo dice sentirse afortunado de vivir en una ciudad como New York. Las cantidades y prolongación del nuevo contrato no han sido reveladas, aunque como siempre en estos casos cabe esperar un mínimo de dos años.
(Fotografía de portada de Mark J. Rebilas-Imagn Images)





