¿Exageramos? Creemos que no. Pese a entender que las lesiones de Anthony Edwards y Donte DiVincenzo son esenciales en el devenir de la serie entre Denver Nuggets y Minnesota Timberwolves, de igual modo tenemos claro que levantar un 3-1 en playoffs nunca es sencillo y que si los de Colorado lo consiguen –han dado el primer paso esta noche ganando 125-113 para poner el 3-2– hay que otorgarles su cuota de mérito.
Centrándonos en lo último, en lo vivido en el Game 5, tenemos que los Nuggets han dominado por completo por primera vez en la eliminatoria; tanto es así que tras tres cuartos han dejado finiquitado el partido al colocarse hasta 22 puntos arriba. Por el camino otro triple-doble de Nikola Jokic, en este caso de 27 puntos, 12 rebotes y 16 asistencias para liderar a un equipo que parecía hundido y que ahora ve una puerta muy real para colarse en la siguiente ronda.
Minnesota, como nos tiene acostumbrados, puso su clásica dosis de intensidad sobre el parqué, pero se quedó corto a la hora de golpear el aro rival. No sorprende, con Edwards y DiVincenzo han perdido de golpe casi 30 puntos por partido y, lo que es más importante, dos piezas esenciales para que funcione el engranaje del equipo. Porque sí, tenerles en pista hace mejores a todos.
La cuestión en estos momentos es que se ve a los Nuggets con recursos más que suficientes para levantar la eliminatoria. Jokic es lo que es, pero es que además cuentan con un Jamal Murray en gran estado de forma (24 punto esta pasada madrugada) y con un Cameron Johnson cada vez más entonado.
(Fotografía de Isaiah J. Downing-Imagn Images)





