Se estaba viendo venir. Pese a que el debut de Joel Embiid en la serie llegó con paliza en contra, una vez asentado el quinteto de los Philadelphia 76ers estos han sumado dos triunfos tan rotundos –el último por 106-93– como para ver el Game 7 en Boston como un 50-50. Porque sí, los de Pensilvania han despertado y parecen estar convencidos de que estos pueden ser sus playoffs.
En este último partido, jugado en cancha de los Sixers, estos han impuesto su ley con firmeza hasta el punto de entrar al último cuarto ganando por hasta 19 puntos. Exacto, no es que estén sobreviviendo ante los Celtics, es que los están dominando.
Para llegar a ese punto ha sido clave que por primera vez en el curso estén todos (y sanos). Joel Embiid les ha dado otra dimensión desde la pintura, pero es que además Paul George está jugando como la estrella que se supone que sigue siendo. El alero, superada la suspensión de 25 partidos por tomar sustancias prohibidas por la NBA, se fue anoche a los 23 puntos con un 5 de 9 en triples. He aquí su actuación.
Esas son las adiciones, pero es que claro, ya contaban antes con un All-Star como Tyrese Maxey que no falló a la cita con 30 tantos, así como con un novato llamado VJ Edgecombe que les suma en todas las facetas del juegos. Boston, tenéis un buen problema.
(Fotografía de Bill Streicher-Imagn Images)





