Los Minnesota Timberwolves están contra las cuerdas. Tras su abultada derrota en el quinto partido, el cuadro de Chris Finch se ha quedado sin margen de error y está obligado a ganar los dos siguientes partidos si quiere regresar a las Finales de Conferencia, lo cual pone una presión sobre ellos que, sin embargo, la plantilla no quiere dejar que le afecte. O al menos eso es lo que ha dicho Anthony Edwards tras el encuentro.
«No veo a nadie en el vestuario demasiado preocupado» afirmó el escolta. «Tenemos otro partido por delante. Tenemos que salir, ponernos las botas e ir preparados para la guerra».
Y para ganar la guerra, parece imprescindible frenar a Victor Wembanyama. El francés ha destrozado a los de Mineápolis en los dos últimos partidos que ha podido disputar al completo, y el propio Edwards parece admitir que en ocasiones no hay forma humana de evitar que sume, pero no les queda otra que encontrar un plan.
«No hay respuesta para muchas de las cosas que hace, simplemente tienes que esperar que las falle» comentó, aunque sí apeló a una solución clave para mejorar el rendimiento defensivo. «Todo empieza con Jaden McDaniels, hay que evitar que se meta en problemas de faltas. Es importantísimo para el equipo, y nos afecta mucho cuando ocurre. Se han pitado algunas acciones ajustadas en su contra, pero no hay mucho más que decir».
¿Descanso clave?
No obstante, igual de importante será para los Timberwolves contar con la mejor versión posible de Anthony Edwards, al que, entre sus problemas físicos y el continuo dos contra uno de la defensa texana, hemos podido ver más bien a cuentagotas. Aunque sus ráfagas de talento han dado victorias a los suyos, en otros encuentros le ha sido imposible tomar las riendas en ningún momento, algo a lo que tal vez pueda ayudarle el hecho de que, por primera vez en la serie, habrá dos días de descanso entre partidos.
«Estoy muy contento. Estoy listo para aprovechar de estos dos días. Tengo muchas ganas».
(Fotografía de portada: Scott Wachter-Imagn Images)





