En la más difícil de las situaciones y en el más hostil de los entornos. Con el Madison Square Garden deseando celebrar una victoria que todos los presentes sabían que era prácticamente sinónimo de anillo. Con miles de aficionados rivales aumentando un nivel de presión ya de por sí altísimo por estar al borde de un 3-0 en unas Finales de la NBA.
Con todo eso encima llegaban los San Antonio Spurs al Game 3. Y a todo eso se han impuesto para llevárselo por 111-115 y confirmar que, pese a lo que pudiera parecer tras sus dos primeras derrotas, tenemos serie.
Y es que los de Mitch Johnson se han negado a morir y han firmado un enorme ejercicio de supervivencia que ha requerido de todos sus recursos. De su velocidad, de su físico, de su defensa, de su acierto exterior, de su sangre fría en el clutch. Porque ante unos Knicks que no perdían desde el 23 de abril y que llegaban en las nubes tras sus victorias en territorio texano, solo valía una noche en la que todos dieran el do de pecho y sacaran su mejor cara.
Y a la hora de la verdad, lo hicieron.
Un guion idéntico parecido
Todo comenzó con un aroma sorprendentemente reconocible. De no ser porque el parqué del Madison y el del Frost Bank Center son fácilmente diferenciables, más de uno se habría preguntado si no estaba viendo una repetición del Game 2 en lugar de la emisión en directo, porque el guion de la primera mitad fue, en cierto modo, un calco de lo visto hace tres días: salida en tromba de San Antonio, diferencia de dobles dígitos, reacción, y parcial neoyorquino para cerrar el segundo cuarto.
Esta vez la ventaja al descanso era de siete puntos en lugar de cinco, pero la forma de conseguirla había sido calcada… o eso podía parecer sobre el papel.
Porque lo cierto es que, seguramente por primera vez en la serie, había habido un cambio con respecto a quién estaba siendo el interior más dominante del encuentro. Victor Wembanyama no estaba dispuesto a dejar que sus primeras Finales se quedaran al borde de la barrida, y aceptó el reto físico que le plantean estos Knicks para hacerse más grande que nunca cerca del aro.
Estuvo más agresivo en sus continuaciones, más dispuesto a pelear en la pintura, y sus compañeros más rápidos a la hora de encontrarlo antes de que la defensa lo rodease. Y aunque su primera mitad tuvo sus altibajos y estuvo lejos de ser perfecta, sirvió para demostrar un cambio de chip que le fue haciendo imponerse con el paso de los minutos.
WEMBY DELIVERED IN GAME 3 AT MSG!
— NBA (@NBA) June 9, 2026
👽 32 PTS
👽 8 REB
👽 6 AST
👽 2 STL
👽 3 BLK
Spurs make it a 2-1 series. pic.twitter.com/HXFAP0UcTq
Wemby firmó el que fue sin duda su encuentro más redondo de la serie, no solo por los apabullantes 32 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias, 3 tapones y 2 robos sino por la continua sensación de que, hoy sí, conseguía imponer su voluntad sobre la de la defensa. 13 de sus 18 tiros llegaron en la pintura, y los que no lo hacían obedecían a una decisión asertiva de lanzar de fuera, desde donde estuvo acertado, y no a un último recurso como en noches anteriores.
Incluso en defensa su impacto se hizo notar más. Pese a que Nueva York volvió a tener grandes tramos de penetrar y doblar y de una veloz circulación en los que volvió loca a la defensa texana, los de Mitch Johnson lograron ponerle freno durante muchos tramos de la segunda parte, generando posesiones más lentas, colapsando mejor sobre los penetradores, y rotando mejor sobre los tiradores. Todo ello para permitir a Wemby rondar el aro, alterar tiros y brillar donde debe hacerlo.
Y cuando eso ocurre, San Antonio es mil veces más peligroso.
Clutch Player y más
Y sin embargo, tumbar a estos Knicks requiere más que un gran Wembanyama, que fue algo así como la constante en unos Spurs cuyos hombres fueron funcionando más bien a impulsos y en los que nadie tuvo una noche redonda. Castle empezó muy bien pero su presencia ofensiva se fue diluyendo, Fox volvió a estar desacertado en el tiro, Harper atacó el aro con agresividad pero se le resistió el triple… Pero a la hora de la verdad, cuando el encuentro pendía de un hilo, las cosas salieron de cara.
Porque los Knicks, aun con sus dificultades, obligaron a los texanos a trabajar el triunfo hasta el final. Incluso con el Towns más gris de la serie y con un Mikal Briges casi invisible, los de Mike Brown consiguieron aferrarse al choque gracias al empecinamiento de Brunson, los triples de Hart y el increíble acierto de Anunoby, y cada vez que San Antonio rozaba la victoria con las yemas llegaba una canasta que les recordaba que aún no estaba todo hecho. Pero por desgracia para los locales, siempre había respuesta.
Primero fue Castle quien, con menos de dos minutos para el final, puso fin a un tramo de sequía con un triple colosal que puso el 104-111. Luego, con Nueva York a una sola posesión de distancia, Fox se redimió de todos sus fallos y demostró su sangre fría en el clutch colocando el 108-113 a falta de 12 segundos. Y segundos más tarde, después de que un triple de Anunoby recortara diferencias y de ser enviado a la línea de tiros libres con el Madison rugiendo, Stephon demostró aún más temple anotando los dos tiros libres más importantes de su joven carrera.
DE’AARON FOX SHOCKS MSG IN THE CLUTCH. OH MY. pic.twitter.com/m1yhNBFjMp
— Legion Hoops (@LegionHoops) June 9, 2026
Una frialdad que fue el último ejemplo de la enorme improbabilidad estadística que este equipo. Uno jovencísimo y falto de experiencia pero que ha respondido a cada reto que se le ha puesto delante en estos playoffs y que esta madrugada lo ha vuelto a hacer con el más complejo. Y es cierto que aún van por detrás y que tendrán un desafío aún mayor en dos días, cuando los Knicks buscarán el 3-1 con el apoyo de su público.
Pero como mínimo, han demostrado que han venido a estas Finales a pelearlas. Que no quieren ser uno de esos finalistas a los que años después se recuerda con condescendencia y de los que se dice que era muy pronto para ellos. Pasará lo que tenga que pasar, pero al menos los Spurs se han agarrado a la serie. Ahora veremos quién termina de tomar las riendas de la misma.
(Fotografía de portada: Wendell Cruz-Imagn Images)





