No están los Denver Nuggets como para dejar pasar un tiro al aire y no está Cam Whitmore para rechazar cualquier oferta que le llegue. La conjunción de ambas realidades ha hecho que el alero, elegido en el número 20 del Draft de 2023 después de ser proyectado bastante más arriba, vaya a acabar en la franquicia de Colorado con un contrato two-way que tratará de convertir en estándar durante la temporada.
Cuenta Shams Charania que Whitmore ya se ha unido a la disciplina de los Nuggets para los entrenamientos previos al training camp.
El año pasado una lesión de hombro le apartó de la competición con los Wizards. Pero la realidad es que Whitmore había venido perdiendo su sitio en la NBA por su unidimensionalidad como jugador. Grandes condiciones, muy poquito baloncesto real. Tras su segunda temporada en la liga, Houston ya se le quitó de encima por apenas un par de segundas rondas.
Ahora, llega a unos Nuggets muy faltos de atletismo y tamaño en las alas que han perdido a Peyton Watson recientemente. La esperanza, si es que la hay, es que Cam Whitmore pueda replicar mínimamente ese papel. Aunque de los jugadores two-way no cabe esperar milagros.
Whitmore ha jugado un total de 119 partidos en su carrera promediando 10,5 puntos y 3, 3 rebotes por noche.
(Fotografía de portada de ucas Boland-Imagn Images)





