Ben Simmons, Philadelphia y la necesidad de tender un puente


Verano movido por Philadelphia. En semanas hemos pasado de ver a los 76ers con un plan para que Ben Simmons mejorase su juego a otro para traspasarlo. El problema es que tal decisión, la de dar salida al joven All-Star, no pasa por ahora de ser un deseo irrealizable mientras el resto de los equipos van cerrando sus plantillas. Adrian Wojnarowski de ESPN habló de que era posible que Daryl Morey cerrase un acuerdo la noche del draft, no ocurrió. Poco después se esperaba que con la apertura de la agencia libre se pudiese desbloquear su situación, tampoco fue así. Hay tiempo para encontrar una solución, cierto, pero la puerta empieza a cerrarse.

El primer obstáculo que enfrentan en Pensilvania es la nula relación con Simmons. Aunque al concluir la campaña todos dieron imagen de sintonía, poco después se rompió la baraja al ser los Sixers los que abiertamente lo colocaban en el mercado en busca de un intercambio. Tal movimiento no gustó nada a Simmons, quien desde entonces ha roto la comunicación con la organización… y compañeros.

Hace tiempo conocimos que los intentos de la gerencia por ponerse en contacto con el que aún es su jugador (tiene otros cuatro años de contrato) eran desviados directamente a su agente, Rich Paul. En ese momento veíamos normal su desilusión al ver que no confían en él; la cuestión es que el periodistaJason Dumas de Bleacher Report va más allá y asegura que tal desconexión alcanza al vestuario con un nombre propio: Joel Embiid.

Según señala el citado periodista, el pívot camerunés se ha puesto varias veces en contacto con su compañero desde que concluyó la temporada; sin embargo, Simmons no le ha devuelto las llamadas… Ya no hablamos de que los Sixers quieran y puedan traspasarlo, sino que ha roto la relación hasta el punto de que el asunto se pueda enturbiar por encima de lo esperado.

La opción Warriors

Simmons, quien no ha dicho por voz propia a qué equipo le gustaría ir, estaría contento de ir a algún equipo californaiano según fuentes de Bleacher Report; es más, apuntan directamente a Golden State Warriors como uno de sus destinos predilectos. Esta posibilidad no es nueva. A finales de julio se informó sobre la posibilidad de que Simmons recalase en San Francisco; incluso se comentó que la franquicia había preguntado precio. Parece que así fue, pero rápidamente se retiraron de la puja al conocer el precio.

Para ser exactos, Daryl Morey habría pedido aAndrew Wiggins, James Wiseman, las selecciones ‘7’ y ’14’ de este pasado draft y otras dos futuras selecciones de primera ronda. Sin poder saber con certeza que fuese así, lo cierto es que cuadra con la información que maneja Adrian Wojnarowski de ESPN. Según el prestigioso periodista, los Sixers quieren un botín similar al logrado por Houston con James Harden. Para simplificarlo, quieren al menos un jugador con calibre de All-Star y cuatro elecciones de primera ronda. ¿Piden mucho? Eso parece.

Equipos formados

Morey es famoso por poner un gran precio a sus activos y a partir de ahí negociar hasta lograr lo que entiende es un precio justo. En esta ocasión no está siendo diferente. Por el camino han quedado conversaciones con Indiana Pacers, Minnesota Timberwolves y Toronto Raptors. En ninguna de ellas se ha llegado demasiado lejos, y el problema no es que quieran tirar de paciencia –como comentábamos tienen a Simmons bajo contrato otros cuatro años–, sino que finalmente deban quedárselo bajo un escenario irrespirable.

Muchos de los equipos que podrían haber acogido a Simmons ya parecen haber dado carpetazo a tal opción. Washington ya ha dado salida a Russell Westbrook. Miami ha incorporado a Kyle Lowry. Los propios Lakers se han hecho con Westbrook. Damian Lillard apunta a empezar la temporada con Portland… Aún quedarían Pacers, Wolves o Raptors, pero si ya les han dicho ‘no’, raro sería que vuelvan apostando más fuerte por Simmons; es más, se antoja probable que conforme pasen los días (y semanas) sin que salga el base All-Star, los que resten como interesados quieran hacer jugar a su favor la posible premura de los Sixers.

Hora de limar asperezas

Acabe la historia de una u otra manera, no parece que la situación se esté llevando de la mejor forma posible. Si Simmons quiere un traspaso, este es casi seguro que llegará, pero no debemos obviar (repetimos) que le quedan cuatro años de contrato; es decir, Morey puede ser paciente y la fuerza del jugador se ve reducida. Ante ello, se estima necesario tender un puente entre ambas partes. Puede darse el caso de ver a Simmons iniciando la temporada con Philadelphia. Su última actuación en playoffs no ha hecho que haya menos equipos interesados, pero sí que estos sean reticentes a ofrecer un gran paquete para conseguirlo.

Si esa es la situación en octubre, la de ver a Simmons con la camiseta de Philadelphia, bien harían en Pensilvania en trabajar desde ya para mejorar la comunicación con el jugador. No se trata de prometerle nada, pero sí de alcanzar un entendimiento que vaya más allá del “queremos traspasarte”. Si consiguen eso, será más sencillo tanto encontrarle acomodo como frenar la cuenta atrás para cerrar un traspaso antes que la situación se vuelva en contra de la organización.

(Fotografía de Tim Nwachukwu/Getty Images)


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