El día en el que Tony Parker pudo ser drafteado por los Boston Celtics

Corría el año 2001, un desgarbado, adolescente y anónimo tenía la osadía de anotar su nombre en la lista de jugadores elegibles de cara al draft. Aquel francés sobre el que muy pocos habían reparado en Estados Unidos venía de cumplir sus dos primeros bailes profesionales en el campeonato galo. El primero, que compaginó con sus estudios de Bachillerato, fue de puro aprendizaje, sin un hueco entre los mejores. Tenía solo 17 años y sus maneras adivinaban un porvenir goloso, de altura, aunque no tanto como lo que después terminó siendo. Ya en su segundo curso en el PSG Racing —hoy rebautizado como Paris Basket Racing— Parker se consagró como titular y gran promesa europea. En aquella antesala de su salto a la NBA, el joven Tony, de padre norteamericano que había jugado al baloncesto en la NCAA, se convirtió en uno de los mejores jóvenes de la liga francesa y principal esperanza del baloncesto nacional.

Todo eso había ocurrido en Francia, pero en el año 2001 el eco no rebotaba de manera tan precisa a lo largo del Atlántico. Era una época en la que los europeos todavía eran vistos como un producto inferior, enclenque, baldío, blando ante los grandes físicos estadounidenses. Mucho más para los técnicos y directivos veteranos. Precisamente Parker (junto a los Pau Gasol, Dirk Nowitzki y compañia) sería uno de los encargados de pisar este viejo mantra, aupándose a la larga como uno de los mejores bases de la historia.

El caso es que el 27 de junio del año 2011 la historia quedó cerca de escribirse de un modo diferente. Muy cerca. Tony Parker sabía que tenía alguna opción de caer en la primera ronda del draft, no en los primeros lugares, pero tampoco estaba seguro del todo.

Le habían espiado de cerca tanto los San Antonio , que tenían la elección 28, y los Boston Celtics (la 21). La legendaria organización verde, que todavía tenía al ‘viejo’ Red Auerbach como presidente de su directiva, estuvo a punto de seleccionar a Parker en su turno de elección. Sin embargo, el propio Auerbach tiró por tierra esa posibilidad, tal como pudo rescatar estos días el periodista Mike Monroe en una historia contada para el portal The Athletic. Boston desestimó los servicios de Parker dejando así en bandeja la elección para los Spurs.

“Fue Auerbach quien denegó la opción de Parker e insistió en que el escolta de North Carolina, Joe Forte, sería la elección número 21; este es un hecho que pudieron confirmar varios ejecutivos relacionados con los Celtics en estos días de la que terminaría siendo un noche aciaga para los Celtics”, describe el artículo de Monroe en The Athletic.

La gorra maldita de Boston

Algunas voces estaban listas para elegir a Tony Parker en aquellos Celtics, de los que era general manager Chris Wallace tras la reciente marcha de Rick Pitino; Auerbach, no obstante, optó por el producto nacional, por lo conocido, lo fácil. Era desconfiado con el género europeo y eso le llevó a cometer un error de los más sonados en aquel draft de 2001.

“Auberbach, según dice un ejecutivo, todavía era escéptico con los bases europeos. Además, había visto muchos partidos de Forte cuando este era estrella en el instituto DeMatha Catholic High School, centro que gestionaba un amigo suyo, Morgan Wooten”, añadía Monroe.

En los Celtics hasta existió concordia sobre elegir a Parker antes de que Auerbach tirara el plan por la ventana. Algunos directivos verdes habían dado confianza al francés de que sería su elegido, como pudo rescatar una versión de la historia contada por ESPN. Todo parecía converger para que Parker viajara a la colonia con eterno aroma irlandés. Hasta Chrysa Chin, representante de la NBA, se acercó al jugador con una gorra de los Celtics en plena ceremonia del draft y le avisó de que era muy posible que le eligieran. La maniobra respondía a tener al más que probable agraciado sobre aviso para cuando le tocara posar delante de las cámaras. Pero todo se torció por la maniobra del presidente de la organización. Él no terminaría siendo el elegido.

“Siempre tuve curiosidad por saber qué había ocurrido. Un día se lo pregunté al general manager, Chris Wallace. El entrenador y el GM me querían, pero el presidente cambió de opinión. Los Celtics llenaron mis ojos de lágrimas esa noche. Cuando vinieron a sacarme la gorra y dijeron que habían cambiado de opinión no lo podía entender”, relataba años después el propio Tony Parker.

Forte y Parker

El mencionado Joseph Forte solo terminó disputando ocho encuentros con Boston en su temporada de novato, con promedios escuálidos de 0,8 puntos, 0,8 rebotes o 0,8 asistencias.

Al año siguiente la entidad lo traspasó a Seattle, donde cumpliría, con más pena que gloria, su último año en la NBA.

Tony Parker, por contra, se enroló a unos Spurs en los que terminó siendo cuatro veces campeón de la NBA, seis veces All-Star, cuatro All-NBA y MVP de unas Finales (2007).

Hitos históricos

Además, Parker figura como uno de los únicos cuatro jugadores que poseen al menos 4.000 puntos y 1.000 asistencias en playoffs. El resto de miembros de este selecto club son Michael Jordan, Kobe Bryant y LeBron James.

Aquel 27 de junio de 2001 los Boston Celtics erraron en su pronóstico y pagaron un elevado precio por la equivocación. Los Spurs salieron ganadores, pudieron condimentar una de las dinastías más laureadas de la historia de la competición. La que Parker formó con Tim Duncan y Manu Ginobili, el trío más longevo de la historia con 778 partidos disputados juntos.

En la pasada madrugada, los Spurs retiraron la camiseta del exitoso Parker, que será para siempre parte indivisible de la historia de la franquicia.

(Fotografía de portada: Sean M. Haffey/Getty Images)


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