Mitchell-Ingles: una asociación que funciona

A simple vista, y casan igual que un Picasso y un Sorolla. Una vez en pista, sus estilos de juego tampoco pueden semejarse menos. Su forma de jugar baloncesto es opuesta. Y sin embargo, qué bien se entienden. Qué bien se complementan.

Ayer, en la sorprendente (que no sorpresiva) victoria a domicilio de los sobre los Rockets, el rookie nos regalaba toda una estampa. Penetración, tres contra uno, pase abierto a Ingles, y Mitchell, antes de que el australiano hiciera volar el balón, ya había bajado al mínimo las revoluciones.

‘Donovan Mitchell, se da la vuelta sin mirar, sabe que (el tiro de Ingles) va a entrar y nunca falla’… recitaría ToteKing.

Acción + ejecución

Resulta fácil entender que el novato anticipara que ese tiro acabaría dentro. Su socio llevaba haciendo lo mismo toda la noche. Terminó Ingles con 7 de 9 en triples; récord de la franquicia en playoffs. Además, lo que viene siendo la conexión escolta-alero, se mueve en unas aguas similares en lo que va de postemporada.

Ingles ha enchufado 9 de los 13 intentos de triple (69,2%) que ha realizado en playoffs a pase de Donovan Mitchell. Una mejora en la eficacia tremenda respecto a la simbiosis que ya mantenía el dúo en este apartado en temporada regular (54 de 123 [43,9%]).

Desde que arrancaron las series, el ex de los Cardinals ha encontrado al ex del Regal Barça más que cualquier otro jugador de los Jazz (frecuencia del 21%). Mientras que en RS esta asociación daba lugar a 0,7 asistencias (pase de Mitchell y triple de Ingles) por partido, desde que arrancaron las eliminatorias han elevado la cifra a 1,4.

Asimismo, y ya no solo en el campo de la asistencia directa, sino en lo mucho que ambos jugadores se buscan, han subido los números; de los 7,8 a los 8,5 pases.

Oro en estático

Ingles está haciendo bueno cada dólar de su contrato, y además de manejar los tiempos del partido como pocos forwards, se ha destapado como un seguro de vida desde al arco de tres. Concluyó el curso regular con un magnífico 44,1% en tiros de tres puntos (5,7 intentos por noche). Porcentaje que crecía hasta el 46,1% en lanzamientos en catch & shoot.

En playoffs sus porcentajes son de videojuego y con la pestaña anquilosada en ‘Nivel Fácil’.

50,9% en triples y 53,5% si activamos el parámetro del c&s. Y todo esto, Mitchell lo sabe. Sabe que sus internadas asustan, que los rivales tratarán de cerrarle la pintura, y que esta acción es muy probable que deje a Ingles liberado. Y que si logra encontrarle, se escuchará más veces el suave beso de la red que el hierro estridente.

Aquí está el dato. Cada vez que ambos jugadores ejecutan esta maniobra, 1,21 puntos suben al marcador de Salt Lake City. Una conexión que es oro puro.


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