La situación de cara a los playoffs: Conferencia Este

Con el Mundial acabado y poco más de un mes para que arranque la temporada, ya es sí o sí tiempo de NBA. China 2019 ha abierto el apetito a los aficionados al baloncesto, que, pese a todo, tendrán que esperar hasta el 22 de octubre para ver cómo se lanza el balón al aire en la mejor liga del mundo, lo que deja una especie de limbo en el que solo cabe hacerse preguntas y especular. ¿Qué equipos aspiran a playoffs? ¿Cuáles deben ser los objetivos reales de cada uno? Ayer tratamos de responder a estas preguntas en la Conferencia Oeste, hoy tocar hacer lo propio con el Este.

En playoffs seguro

Milwaukee Bucks: Los recientes finalistas del Este van a por todas este año. Salvo por la notable salida de Brogdon, mantienen el núcleo del año pasado, cuentan con el vigente MVP y han añadido varios complementos para ganar en versatilidad y en profundidad. No hay duda de que darán muchísima guerra, veremos si la suficiente para dejar a sus 14 compañeros de conferencia en el camino y plantarse en unas Finales por primera vez desde 1974.

Philadelphia 76ers: El otro gran coco del Este y otro de los grandes damnificados por Kawhi Leonard en los playoffs de 2019 también ve algo más libre el camino hacia cotas mayores. A priori, arrancan junto a Milwaukee un escalón por encima del resto de perseguidores, y al igual que estos han tenido pérdidas importantes en verano, pero la llegada de convierte a los de Pensilvania en un equipo con un juego interior temible, con un quinteto escandalosamente alto, y claramente lanzado hacia la culminación del Proceso.

Boston Celtics: Si el año pasado a estas alturas había unas expectativas puestas en este equipo, en esta ocasión parece haber una enorme cautela. Nadie duda de que estarán entre los ocho primeros, pero ¿qué son o qué quieren ser estos Boston Celtics? Cuesta definirlo ahora mismo, pues el equipo ha cambiado lo suficiente como para que haya muchos aspectos que resolver: cómo encajará en el hueco que deja Irving, cuánto perderán defensivamente con el cambio de Horford por Enes Kanter, si Tatum y Brown darán por fin el paso adelante que dieron en los playoffs de 2018 y que no se sostuvo de forma regular… Lo dicho, mucha incógnita, pero lo cierto es que si estas se resuelve positivamente podemos estar ante uno de los olvidados de la conferencia.

Brooklyn Nets: Los neoyorquinos son sin duda uno de los equipo que aspira a dar un importante salto de calidad este año. Es cierto que Durant se perderá presumiblemente toda la temporada, pero en Brooklyn siguen habiendo sumado a un base de primerísimo nivel como (pese a que su etapa en Boston haya dañado mucho su imagen) a un equipo que ya funcionaba muy bien el año pasado. Si a esto se le suma que hay un sector importante de jugadores jóvenes del que cabe esperar cierta progresión, como Jarrett Allen, Rodions Kurucs o Caris LeVert (ya sin problemas físicos que arrastrar) estamos ante un equipo del que se pueden esperar cosas importantes desde ya.

Indiana Pacers: Las de Bogdanovic y Thaddeus Young son dos bajas importantísimas, pero lo cierto es que en Indiana se han movido bien para cubrirlas. Lamb, Warren y Brogdon, especialmente este último, son jugadores bastante fiables pese a no llegar a la categoría de estrellas, y unidos al núcleo formado por Oladipo, Turner y Sabonis deberían conformar un equipo que mantenga la solidez defensiva que hacía tan complicados de batir a los Pacers del año pasado. Si han salido o ganando perdiendo en esta agencia libre no queda claro aún, pero lo que sí es seguro es que siguen siendo un plantel capacitado para hacer sufrir a cualquiera.

Toronto Raptors: La vida se ve muy distinta con Kawhi lejos de Canadá, pero desde luego no tan distinta como para concebir a los vigentes campeones cayendo fuera de los ocho primeros puestos. Salvo por la baja del alero, el equipo es esencialmente el mismo que se hizo con el anillo hace tres meses, y aunque el plus que aportó Leonard no fue precisamente pequeño estos Raptors eran un buen equipo sin él y seguirán siéndolo tras su paso. Será interesante ver quiénes y cómo asumen el hueco de responsabilidad y liderazgo que La Garra ha dejado tras de sí.

Muchas posibilidades

Miami Heat: Sin terminar de ser un grandísimo equipo, la llegada de debería dar a Miami el impulso suficiente como para colarse entre los ocho primeros, aunque es un equipo que sigue dejando alguna duda a día de hoy. Pese a que Whiteside tenía sus evidentes problemas, su marcha ha deja un frontcourt un tanto desolado y una apuesta casi obligada por el small-ball, y habrá que ver cómo se las arregla Spoelstra para seguir sacando petróleo de una plantilla no especialmente sobrada de recursos. No obstante, durante el mercado han hecho notar su deseo de acompañar con otra estrella al ex de los 76ers, por lo que quizás están aún a tiempo de sumar alguna pieza que les haga un plantel notablemente más competitivo.

Orlando Magic: Mismo proyecto, mismo objetivo. El verano ha deparado pocos cambios a los de Florida más allá de la nada desdeñable llegada de Al-Farouq Aminu, que sumada a la esperable mejoría de hombres como Bamba o Isaac y a la incorporación a efectos prácticos de Markelle Fultz invita a pensar que este equipo debería ir para arriba. Si mantienen el nivel defensivo que tan incómodos les hizo en la segunda mitad del curso 18/19, sus opciones de postemporada irán en aumento.

Detroit Pistons: Si el año pasado, en el que a ratos parecía Tom Hanks en Náufrago, lograron ser octavos, este año a poco que le acompañen los playoffs deberían volver a ser el objetivo en Motor City. No es que vayan sobrados de talento, pero sí que tienen recursos como para creer que este equipo puede tener cosas importantes que decir. Incluso aunque Drummond y Jackson continúen dando una de cal y otra de arena, las llegadas de Derrick Rose y Markieff Morris debería suponer un pequeño plus, así como la evolución de hombres jóvenes como Kennard. Estarán en la pelea.

Al filo de la navaja

Atlanta Hawks: Dado que son un equipo muy joven y enfocado más bien al largo plazo, los playoffs no deberían ser su objetivo. Pero claro, en cuanto uno se pone a repasar se da cuenta de que la clase media del Este va más bien justa y no puede evitar pensar en la posibilidad de que algún equipo en pleno crecimiento y con hambre busque dar la campanada. Por talento puro y proyección, estos Hawks tienen una capacidad para ilusionar difícil de encontrar en otras franquicias, pero lo más probable es que cualquier desafío ambicioso que se les ponga ahora mismo les llegue demasiado pronto.

Chicago Bulls: Caso similar al anterior. Equipo joven, aunque en este caso algo más consolidado, al que la falta de nivel en la zona media de la conferencia podría valerle una invitación a una lucha con la que en principio no contaba todavía. En su caso, además, han incorporado a dos jugadores interesantes como Satoransky y Thaddeus Young que deberían dar un plus y hacerles no estar lejos de la pelea por el octavo puesto durante gran parte del curso, pero de ahí a acabar jugando playoffs hay un salto para el que quizás no les dé aún.

New York Knicks: La red se llenó de memes al ver que un equipo que soñaba con las llegadas de Zion, Irving y Durant se encontraba en pleno 1 de julio con Taj Gibson, Bobby Portis y Reggie Bullock, pero lo cierto es que una vez superado el shock inicial en Nueva York terminaron haciendo las cosas bien. Los Knicks incorporaron a algunos agentes libres bastante codiciados como Wayne Ellington, Elfrid Payton, Marcus Morris y, sobre todo, , además de un prometedor rookie como Barrett llamado a hacer grandes cosas, confeccionando así una plantilla con muchos nombres interesantes y capacitada para complicar a muchas otras. Si las cosas van bien deberían estar en la pelea por playoffs, pero cualquiera que les haya seguido en los últimos años sabe que no es recomendable tomar el “si las cosas van bien” como premisa en la Gran Manzana.

Descartados

Washington Wizards: Poco con lo que soñar en la capital este año. A parte de seguir confiando en el crecimiento de Thomas Bryant y ver qué tal se adapta Hachimura a la NBA, no parece que haya mucho más en lo que fijarse. Es más, si finalmente acaban traspasando a podemos estar hablando de un serio aspirante a ocupar la cola de la tabla clasificatoria.

Charlotte Hornets: Hablando de aspirantes a colista. No solo es que hayan perdido a Kemba Walker, sino que también se ha ido Lamb (su segundo anotador el año pasado) y no hay nadie ahora mismo a quien aferrarse. La plantilla de Charlotte es pura escasez, y si bien sí que hay jóvenes que apuntan maneras ninguno de ellos parece llamado a ser de verdad una estrella de la NBA. Salvo sorpresa, el mejor momento de su temporada llegará cuando los contratos de Biyombo, Marvin Williams y Kidd-Gilchrist lleguen a su fin y les dejen por fin empezar a reconstruir.

Cleveland Cavaliers: Año 2 después de LeBron. Cleveland ya ha encontrado a un jugador prometedor como Sexton y confía en que Garland pueda apuntar buenas maneras también desde su primer curso, pero de momento los pasos hacia un futuro más prometedor se van dando despacio. Empieza a atisbarse un camino, pero queda todavía bastante travesía por el desierto.

Nota: El orden de aparición de los equipos en el artículo no tiene correspondencia con una hipotética clasificación de la conferencia.

(Fotografía de portada: Stacy Revere/Getty Images)


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