Los 76ers consiguen su ‘Big Three’ a lo Harden-Russ-Durant

El manido Trust the process ha tocado techo. Desde hace años se viene hablando del futuro de Philadelphia como algo que estaba ahí y era ilusionante pero nunca terminaba de llegar. Hoy es diferente.



Los 76ers han acordado con Boston el traspaso de la primera ronda del Draft y como tal se disponen a iniciar, ahora sí, un crecimiento que debe llevarles a los playoffs más pronto que tarde. Adiós al tanking. Dando por hecho que Philadelphia elegirá a el próximo jueves en la ceremonia del Draft, el conjunto que mantuvo gran parte del lema de aún tras ser despedido ya está preparado para crecer y hacerlo ganando partidos.

El nuevo ‘Big Three’

Fultz (futuro número 1 de 2017), (número 1 de 2016) y (número 3 de 2014), a priori, parecen tres superestrellas en ciernes, tres jugadores que dentro de unos años podrían estar compitiendo por el MVP. Lo que consiguió Oklahoma City con James Harden, Russell Westbrook y Kevin Durant podría replicarse en Philadelphia. Los tres ahora juegan en diferentes equipos, sí, pero hay que recordar que los pasaron de ser un equipo de los bajos fondos (23-59 de balance en 2009) a estar disputando las Finales de la NBA tres años después.

En este largo y oscuro periodo de años los 76ers han tenido múltiples elecciones en el Draft. Varias de las más importantes no se cobraron con un jugador estrella, pero llegar a este momento con el núcleo formado por Simmons, Embiid y Fultz además de conservar sus propias primeras rondas de 2018 y 2019 y una adicional en uno de esos dos años —previsiblemente la de Sacramento en 2019—, coloca a Philadelphia en una posición envidiable: el trío de jugadores jóvenes de posiblemente mayor talento de la NBA, flexibilidad salarial y próximas incorporaciones vía Draft aseguradas al no haber sacrificado su futuro al estilo de Brooklyn Nets en 2013.

Y echando la vista atrás este movimiento llega tras dos jugadas maestras como que el puesto número 3 que ha servido para el acuerdo con Celtics se obtuvo gracias a un intercambio con Sacramento o que la otra elección de futuro que ha salido traspasada vía Boston vendrá de dos operaciones por las que Philadelphia se deshizo de jugadores de importancia menor y ganó futuro.

Nerlens Noel se marchó y queda por ver qué ocurre con Jahlil Okafor, pero junto al Big Three joven permanecerá a buen seguro Dario Saric, por lo que no se puede calificar en este momento la gestión de Sam Hinkie primero y Bryan Colangelo después con otra cosa que no sea un sobresaliente. Quedará para el debate si conseguir este arsenal de jóvenes justifica las 253 derrotas acumuladas de estos pasados cuatro años y hasta qué punto esto ha dañado a la imagen de la franquicia, pero si de una cosa podemos estar seguros es de que los 76ers ganan un anillo en la próxima década el pasado se verá con mejores ojos cuando toque hacer historia revisionista.

La temporada 2017-18

¿Cuál será el objetivo deportivo de los 76ers en el próximo curso? Con Fultz y Simmons aún pendientes de realizar su debut en la NBA y siendo el bagaje de Joel Embiid de 31 partidos jugados en la Liga, no queda más remedio que ser cautos. Pero si los 76ers quieren empezar a ganar ya y logran atraer a algún agente libre de cierta importancia en el mercado de julio —la veteranía debería ser uno de los grandes objetivos de la directiva—, la frontera de los playoffs podría no estar tan lejos.