Los Cavaliers necesitan a David Nwaba

“Es importante esperar mi momento, ser paciente”. vivió anoche contra los Hornets ( 113-89 para Cleveland ) su mejor partido desde que llegara a los este verano. El escolta, en su tercer año como profesional tras debutar en la NBA en el último tramo de la 2016-17, Lakers, y luego cubrir el curso 2017-18 entero con los Bulls, no había tenido demasiado protagonismo en Cleveland, ni con Tyronn Lue, que le tenía relegado al ostracismo, ni casi con Larry Drew, quien no obstante ya tiró de él un buen número de minutos en la derrota contra Chicago.

Hasta anoche, fue esa posiblemente la mejor aparición de Nwaba con los Cavaliers en cuanto a la calidad e importancia de los minutos celebrados. No era tiempo de la basura, sino presencia en un duelo que se resolvió de manera ajustada para los Bulls.

El duelo ante Charlotte

Tres días después y con un balance de 1-11 y cinco derrotas seguidas, los Cavaliers recibían a los Hornets, que ya habían dado buena cuenta de los de Ohio a principios de noviembre, en Charlotte y con Larry Drew en el banquillo (126-94).

Cleveland recibía este martes en el Quicken Loans Arena a unos Hornets en buena forma, en puestos de playoffs, con en su mejor momento y ellos, los Cavs, sumidos en derrotas y derrotas, con bajas notables y de larga duración como las de George Hill o Kevin Love, en el punto de salida de un posible traspaso, y con el ánimo por los suelos. Y sin embargo, el desacierto del rival y una buena velada global le dieron el triunfo a Cleveland. En esa victoria tuvo su mejor choque con la camiseta de los Cavaliers David Nwaba, que llegó precisamente al campeón de la NBA en 2016 para aspirar a cotas mayores, para tener minutos. Recalaba en verano en los Cavs el escolta porque Chicago, que en un inicio le había extendido la oferta cualificada, la retiró pocos días después. La propuesta, de 1,7 millones de dólares y un curso, era muy similar a los 1,5 millones que firmó luego en septiembre de 2018 Nwaba con Cleveland. Contrato por el mínimo, obreros de la NBA.

Lo que no esperaba quizá Nwaba, que tanto en los Lakers como en los Bulls acumuló más derrotas que victorias, era encontrarse el solar de triunfos que es Cleveland en estos primeros compases de la 2018/19. Un solar de triunfos que para el californiano lo era también de minutos. Hasta anoche, donde jugó casi media hora (26) para hacer 18 puntos, su tope de la temporada y su tercera mejora anotación como profesional. Además, 5 rebotes, 2 asistencias, 1 robo y un +22 para los suyos con él en la pista.


Nwaba, que no se caracteriza por ser un profuso anotador, dejó una hoja de tiro de 7/9 en lanzamientos de campo y un 2/2 en triples. “Lo importante es tener gente alrededor de mí que sabe lo que yo puedo aportar al equipo”, señaló el exterior a los medios tras el éxito sobre Charlotte. Nwaba, pegamento defensivo, portento físico y pieza principalmente destacada por su empeño atrás, brilló en ambas canastas, listo para aprovechar la oportunidad que, por la situación de limitaciones en la plantilla que tiene Cleveland, le tenía que terminar llegando. Su trabajo arroja la sensación de que además de barato, es un jugador muy útil y necesario en este clima de post guerra y carestía que viven los Cavaliers. “Echamos de menos a David”, dijo su antiguo entrenador en Chicago, , en la visita de su exjugador a la Ciudad del Viento este pasado fin de semana.

Nwaba, que se desempeñó de cuatro anoche, no le dio demasiada importancia al hecho de defender a jugadores más altos que él. “Seguramente yo sea más rápido, aunque ellos más fuertes. Al final es jugar al baloncesto”. Un Nwaba con un estilo agresivo, valiente, voraz. “Es mi forma de jugar, en ataque pero también en defensa”. Una pequeña esperanza de implicación, trabajo y cero quejas, imprescindible en un momento delicado como el que atraviesa Cleveland. “Jugamos muy bien todos juntos. Estamos construyendo nuestra propia química”.