Los Miami Heat y su idilio con las remontadas


Los Miami Heat se han aficionado a las remontadas. Les va la marcha. Después de registrar un déficit de 17 puntos en el segundo partido de las Finales del Este, protagonizaron un imponente resurgir en la segunda mitad que les permite tomar una ventaja de 2-0 contra Boston.

Un hito sorprendente si no fuera porque los de Florida han remontado desventajas de dobles dígitos en cinco de sus últimas seis victorias en los presentes playoffs. En el primer partido ante los Celtics ya habían neutralizado una desventaja de 14 tantos. En segunda ronda contra Milwaukee llegaron a perder por 11 puntos en el primer duelo, por 14 en el tercero y por 13 en el cuarto. Todos ellos se saldaron con victoria.

Desde el vestuario insisten que no existe una explicación única o una receta mágica tras este apego hacia las remontadas. Estas se han producido ante dos equipos diferentes, en periodos de tiempo diferentes y una variedad de estilos tan variada que es, incluso, antagónica por momentos.

“Sabemos cuando no estamos jugando de la forma que se supone que deberíamos jugar. Y, por muy mal que suena, es como un cambio”, afirmó Jimmy Butler en unas palabras recogidas por el Miami Herald. “Simplemente hay algo que se enciende y ahí vamos. Es sencillo. Una comunicación franca y directa. Sigue adelante y hazlo.”

Ajustes defensivos y fe en el ataque

Goran Dragic admitió después del partido de este jueves que no hubo ningún reproche ni ajuste ofensivo durante el descanso. Los Heat finalizaron la regular season entre los diez mejores ataques de la liga. Así, la transformación del equipo ha girado en torno a una evidente y férrea mejora defensiva. De ser la 12ª mejor defensa en temporada regular a la cuarta en Orlando, disminuyendo en tres puntos los recibidos por cada 100 posesiones.

Contra los Bucks gran parte del plan de acción se redujo a concentrar los efectivos frente a Giannis Antetokounmpo. Ante los Celtics, los Heat realizan constantes cambios en defensa con un enfoque concreto sobre la figura de Kemba Walker. En el primer duelo, Erik Spoelstra lanzó constantes ayudas sobre el base, lo que lo obligó a ceder el balón cerca de mitad de la cancha. La movilidad de Bam Adebayo ayudó en este planteamiento con constantes ayudas sobre Walker para, rápidamente, retroceder hacia la protección de la pintura.

El ajuste del técnico en el segundo partido implicó la defensa colectiva. Los Heat plantearon una zona 2-3 especialmente efectiva en la segunda mitad. Los Celtics se estrellaron en el tercer cuarto (37-17) y solo pudieron anotar 25 puntos en las 32 posesiones en las que los de Florida optaron por defender en zona (0,78 puntos por posesión).

Los Heat pueden concentrarse profundamente en su defensa porque confían abiertamente en su ataque. Promediaron 111,9 puntos por cada 100 posesiones en regular season, firmando el segundo mejor porcentaje de triples de la liga y la sexta mayor cantidad de tiros de este tipo anotados. Jugadores como Tyler Herro, Duncan Robinson, Jae Crowder, Jimmy Butler o Goran Dragic pueden protagonizar explosiones anotadoras que se traduzcan en demoledores parciales en un abrir y cerrar de ojos.

Paciencia y control mental

Los Heat superaron ampliamente a Boston en la segunda mitad en este Game 2. Los 15 puntos de Bam Adebayo en el tercer cuarto marcaron el camino a seguir y Goran Dragic y Jimmy Butler sellaron la remontada con un parcial final de 17-6. También fue muy importante el minuto final del segundo cuarto.

Los de Florida afrontaban el descanso con un 60-43 en el marcador y la amenazada de irse definitivamente del encuentro. Sin embargo, guardaron la compostura, mantuvieron a los Celtics sin anotar durante los últimos dos minutos y Dragic y Butler anotaron dos canastas para reducir ligeramente la desventaja. Un lapso de tiempo muy corto y sin aparente incidencia que, sin embargo, fue determinante en el devenir del encuentro. “Ese fue un tramo importante. Me sentía como si estuviéramos 30 abajo y, de repente, estábamos a 13. Fue como ‘Ok, veamos si podemos tomar el control del partido’.”, reconoció Erik Spoelstra.

La capacidad de la plantilla para mantener su juego y no caer en la frustración o la precipitación pese a las desventajas enfrentadas ponen de manifiesto el gran trabajo deportivo y mental que han realizado los jugadores durante todo el curso. Un episodio más de la tan reconocida y aclamada ‘Cultura Heat’.

(Fotografía de portada de Kevin C. Cox/Getty Images)


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