Luka Doncic, un genio con la NBA a sus pies


Triple-doble de 43 puntos, 17 rebotes y 13 asistencias. Triple sobre la bocina para ganar. Victoria ante los Clippers con Kawhi Leonard y Paul George como rivales. Triunfo sin contar con la ayuda del segundo mejor jugador del equipo. Pinceladas de lo que hace horas fue una exhibición de las que pocas veces se imaginan, de las que casi nunca se ven. Así es Luka Doncic. En su primer año en la NBA sorprendió a los escépticos y se hizo con el premio al Novato del Año. En su segundo año ha sido un serio candidato al MVP y está poniendo la NBA patas arriba. Y decimos la NBA porque nadie queda ajeno a lo que ya casi es una revolución; la de un rubio sonriente de 21 años que amenaza la hegemonía no de los mejores de la actualidad, sino de las leyendas de la historia.

Anoche, con un tobillo maltrecho, en el cual debía recibir tratamiento cada vez que descansaba –no fue mucho– Doncic jugó 46 minutos en los que los Mavericks fueron él. Cada movimiento, cada penetración, cada triple, cada asistencias, cada rebote… Doncic estaba por todas partes liderando a un equipo que puede caer eliminado en primera ronda, pero que con él a la cabeza no puede sino sonreír mirando al futuro.

Su canasta sobre la bocina, ante los ojos de Reggie Jackson y medio mundo, supuso un grito de prestigio, de escalada hacia el Olimpo. Concluida su obra teatral, una tragicomedia en la que sudó de lo lindo hasta terminar en pie con el puño arriba, la respuesta del mundo fue de asombro, de incredulidad y de felicidad por haber vivido en directo algo que ya es historia de la NBA en particular y del deporte en general. LeBron James, Zach LaVine, DeMarcus Cousins, C.J. McCollum, Ja Morant, Dwyane Wade… Todos disfrutaron, vibraron y vitorearon lo que fue una demostración de talento puro. He aquí sus reacciones en Twitter recogidas por los Mavs.

Y no lo olvidemos, tiene 21 años, pero es que son 31,5 puntos, 10,5 rebotes y 9,8 asistencias de promedio en su debut en playoffs. Es una barbaridad que está alcance de muy pocos –si es que hay alguno puede hacerlo– y tal cual lo refleja uno de los grandes magos de la canasta como es Stephen Curry, quien directamente califica de ridículo lo que ayer hizo Doncic. Y no le faltan motivos. Lo normal es que le pudiera la presión, que dudase, que fallase, que jugase un día bien y otro peor –mal no sabe–, pero es que el genio esloveno directamente vive en una continua exhibición.

Cada noche que salta a la cancha es una noche de récords, y no de los que pasan desapercibidos, sino de los que dejan a todos los demás por detrás. A estas alturas su ritmo de ascenso en la NBA solo se puede comparar con Magic Johnson, jugador con el que desde que debutó está peleando por diversas marcas. Ayer no fue diferente. Con el triple-doble que firmó en back-to-back se convierte en el segundo jugador más joven en conseguirlo en la postemporada tras el mito de los Lakers. Y sí, firmó más récords en el Game 4 ante los Clippers.

¿Qué está por venir?

Eso sí que sería lanzarse a la piscina sin agua. A otros chicos se les vislumbra un techo, a Doncic es difícil bajarlo del cielo. Decir que ha nacido una estrella es casi absurdo. Por supuesto que hasta ahora son actuaciones que no han conducido a su equipo hasta un anillo, y quizás por ahí se le podrá valorar en unos años, pero por ahora no puede sino decirse que está teniendo una carrera sublime, incluso superando a jugadores que llegaron algunas campañas antes que él con la vitola de futuras súper estrellas. Quedan al menos dos partidos más de esta primera ronda, y no podemos decir más que toca disfrutarla sin pestañear. Ah, y gracias a Adam Silver por la burbuja de Orlando.

(Fotografía de Kevin C. Cox/Getty Images)


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