Manny Harris: del mate sobre LeBron a máximo artillero de la D-League

Si hubo unos Cavaliers perdidos, dolorosos en sus derrotas, nefastos y sin rumbo esos fueron los del curso 2010/11. No era casualidad que ese año se tratara del primero sin LeBron James, quien en julio de 2010 había anunciado su marcha a los Heat. Tocaba reconstrucción en Ohio, tras abrazar las Finales de 2007 de la mano de El Elegido. Pero LeBron era historia, o eso creímos todos, en esa ciudad que se hizo tan próspera en los años 80 con el negocio de los neumáticos de coches.

Cleveland volvía a sus años insulsos en la NBA, con una campaña 2010/11 marcada por sus 19 victorias y 63 derrotas, récord sólo empeorado entonces por los Wolves. Suele ser habitual que cuando una estrella sale de la franquicia, ésta pase del cielo al infierno. Los Cavaliers representaron esta tendencia, pero siempre, en las crisis, hay alguien que aprovecha para sacar partido personal.

Corperryale L’Adorable Harris (Detroit, 1989),  recibe el apodo de Manny por Manny Ribera, de la película Scarface. No fue seleccionado en el Draft de 2010, a pesar de haberse convertido en uno de los mejores bases de la Big Ten durante sus tres años en Michigan. Elegido Mr Basketball of Michigan justo el año de su entrada en la NCAA, era de esa clase de jugadores a los que se les caían los puntos de la mano. En los tres años con los Wolverines fue el máximo encestador de cada uno de ellos y finalizó su última campaña, la de junior, con un total de 1.668 puntos para el periodo 2007-2010.

Sin embargo, jugadores anotadores del estilo de Harris hay muchísimos en la NBA. Los informes previos al Draft le colocaban en la cola, como mucho, de la segunda ronda. Harris además había tenido problemas de tobillo que le habían limitado en sus entrenamientos con las franquicias.

Los entendidos decían que era rápido y buen anotador, pero que mostraba ciertos defectos en su fuerza física y en su capacidad de salto.

No hay Draft, pero sí Cavaliers

Harris no vio su nombre elegido en la ceremonia. Podría haberse retirado antes del deadline y cumplir su ciclo en Michigan, pero la realidad en junio de 2010 era la que era. Poco después de ese Draft, LeBron anunciaba que se iba a Miami.  A la vez que eso sucedía, Harris se integraba en la Liga de Verano de las Vegas con los Cavaliers, donde apenas tuvo oportunidades debido a que persistían sus problemas de tobillo. A pesar de todo ello, Harris consiguió un lugar en el roster posterior de pretemporada de los Cavaliers y resistió hasta el final, ganándose un puesto entre los quince elegidos que firmarían una temporada para el olvido.

El mate sobre LeBron

Podemos decir que Harris, como ese empresario que ve el negocio en tiempos de crisis, supo entrar por el hueco que ofrecían el desastre de los Cavs. En la 2010/11 se fue hasta el medio centenar de noches sobre la pista, con actuaciones tope en su carrera como los 27 puntos ante los Suns, si bien su mejor momento, o quizá el más recordado de Harris en la NBA fue el acaecido el 31 de enero de 2011. En Miami, ante los Heat de le LeBron, los Cavaliers cayeron, como una velada más en ese curso. Pero la noticia no estuvo en otra derrota sino en el mate de sobre . Sin impacto en el resultado, aquello tuvo un más un valor de venganza, del novato que machaca ante el antiguo ídolo, ahora odiado, LeBron James. Durante unos segundos al menos, parecía que Cleveland estaba por encima de Miami, de LeBron, gracias a la acción de Harris.

Él acabó el duelo con 20 puntos, segunda vez consecutiva en esos números y siguió en su estela de obtener el máximo rédito personal de la situación global de los Cavs. Algunos, tomando por referencia su último año de Michigan, volvieron a las puntualizaciones sobre Harris: cuanto peor va el equipo, mejores números hace él. Lo cierto es que sus mejores números en este año con los Cavaliers los hizo siempre en derrota.

Título en China

Harris estuvo otra etapa más en Cleveland, la de la corta temporada 2011/12 por el cierre patronal y tras ello, y con un paso final de 9 partidos en la 2013/14 con los Lakers y un campus en la disciplina de los Magic, empezó a rentabilizar su capacidad anotadora en otros lugares. Estuvo en Turquía, estuvo en Ucrania y se asentó, en periodos no consecutivos, en la , competición donde había debutado ya en esa 2011/12 con los Canton Charge.

Uno de sus mejores momentos y uno de esos lugares donde pudo rentabilizar su capacidad para meter canastas fue el pasado verano en China, en la NBL, una competición menor que Harris conquistó con los Anhui Wenyi. Terminó como Jugador del Año, promediando 35,9 puntos y 41 de valoración para un éxito individual al que podía añadir el All-Star 2014 de la D-League o el récord de anotación en un partido con los D-Fenders, que supuso la marca histórica de la franquicia. Aquellos 56 puntos fueron su respuesta a la decisión de los Lakers de no renovarle su contrato. Harris concluyó esa etapa en la D-League con 31,6 puntos, el mejor promedio del campeonato, aunque el máximo anotador total fue Frank Gaines, con 1.076.

Dominio de la D-League

Ahora el de Detroit regresa a Estados Unidos para buscar un sitio en la NBA. Tiene 27 años y muy un buen bagaje anotador a sus espaldas. Con los (quinta franquicia más ofensiva de la D-League con 116 tantos de promedio y donde juega el hermano de DeMarcus Cousins) Harris firma 27,2 tantos por noche. Es el máximo artillero de la competición y por momentos se le ve tremendamente sobrado en esta liga. Quizá eso no sea suficiente para volver a pisar cotas mayores, pero a Harris le sirve para disponer en su cartera de futuros equipos a los que ir, de países que conocer y de campeonatos que ganar. Y siempre podrá decir que tiene en su haber 89 partidos en la NBA. Y un mate sobre LeBron James. Más de lo que muchos sus compañeros y rivales pueden decir.


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