Michael, hazlo por ti: vete ya

Novato del Año (2014), 27 primaveras. ¿Hora de abandonar la NBA?

Me ocurrió el otro día con Bandersnatch, que me lo vendieron demasiado bien; le ocurrió a Anthony Bennett, que lo escogieron el primero del Draft; aún lo paga , que en su debut, se marcó el partido de su vida.

Expectativas equivoca y desmesuradamente altas que en ningún momento llegaron a cuajar con la retahíla que vino después. Para cuando los aficionados despertaron y los medios desmintieron las fake news, el batacazo era ya una realidad inevitable.

¿Por qué no ha triunfado Michael Carter-Williams?

En el caso de MCW no ha sido una caída libre, si no una sucesión de bordillazos escalonados. Hoy su mejilla araña el frío sótano por el que está siendo arrastrado sin compasión. Y quizás se acerque el momento de cambiar de plan. De dejar de insistir. De no volver a trepar por esas jodidas escaleras. De alterar bruscamente el rumbo. A ser posible, desde el interior de un avión. Europa, quizás, esté a tiempo de acogerle entre sus brazos.

76ers

Estrenarte ante los Miami Heat de LeBron James rozando el …¡cuádruple-doble!.. es algo que deja huella de manera inmediata. Y Carter-Williams, intrigante número 11 del Draft, la pifió. Sí. Marcarse en su estreno 22 puntos, 12 asistencias, 9 robos, 7 rebotes y 1 pérdida anotando 6/10 en tiros de campo y clavando 4 de tus 6 intentos de triple, no fue, para nada, una buena idea.

Michael Carter-Williams en la campaña de su debut en la NBA

El debut soñado se demostró a la larga como una pifia de dimensiones bíblicas. Porque aquello no fue el preludio de nada. Bueno sí. De un bust de campeonato.

Pero el hype creció y creció durante un año. Los stats bajaron, pero no lo suficiente. Ni siquiera su 26,4% en triples a final de temporada pudo arrebatarle el Rookie del Año. Y es que su Draft, más que ayudar a rebajar el hype, disparó su hiperinflación. Aquella fue una hornada de cocción lenta, mientras que Carter-Williams se quedó en polvazo rápido.

La nidada de Oladipo, Antetokounmpo, Scrhoder, Porter, Caldwell-Pope,
McCollum, Adams, Gobert, Roberson, Hardaway Jr., Zeller, Plumlee… tardó demasiado en eclosionar.

Pero eso no impidió que Sam ‘El Incomprendido’ Hinkie, en una última jugada maestra antes de ser pateado para colocar a Colangelo Jr. en su lugar, entendió que MCW no daba la talla para ser la cara visible de The Process.

¿Que debió ver Hinke para mandar al ROY a Milwaukee a cambio de una mísera primera ronda? Tan solo el recuadro de las avanzadas. Y contrastó.

——Stats SimplesStats Avanzadas
Carter-Williams
(novato)
16,7 puntos, 6,2 rebotes, 6,3 asistencias, 1,9 robos y 3,5 pérdidas0,96 puntos por tiro, 16,9% en ratio de pérdidas, -0,2 BMP (Box Plus/Minus), -3,5 RPM (Real Plus-Minus)

Números vacíos en un equipo huérfano de alma, líder y rumbo. Al point guard le tocó ser cabeza de león.

Solo que éste era un león chiquitito, sin melena, con dientes de leche y un frágil rugido. Un cachorro. Pero tanto tuvo el cachorro el esférico en sus manos, que sus cifras crecieron de manera connatural. Y muchos nos lo tragamos: anzuelo, cebo y sedal.

Pasamos por alto de que de entre todos los jugadores que promediaron más de 15 tiros a canasta por partido aquel año, MCW ostentó el segundo peor True Shotting de entre ellos (48%, solo por delante de Josh Smith). En una liga que ya desviaba hacia el triple, su juego, su game style, empezaba a quedar desfasado.

Bucks

No obstante tuvo su segunda gran oportunidad –partiendo de titular en la fantasía erótica de Jason Kidd– dando forma a un quinteto compuesto por bases estilizados. La cosa prometía, pues la idea de tener un puñado de jugadores inmunes al mismatch en defensa, era algo del todo innovador. Y no empezó mal. Su primer año con el verde buck (2014/15) promedió 14,1 puntos, 5,6 asistencias y 4 rebotes, mejorando ligeramente su TS (al 50%). Y vióse recompensado, además (cosas del Este), con sus primeros playoffs.

Entonces sufrió su primera lesión de importancia y una recuperación incompleta. En un jugador que depende al 90% de su físico, todo un trabucazo en su línea de flotación. Las stats, entonces,volvieron a sentenciar. Los Bucks eran mejores cuando MCW calentaba banquillo.

Carter-Williams (2015/16) 0,99 puntos por tiro, 19,6% en ratio de pérdidas, 46,6 eFG%, -2,28 BMP (Box Plus/Minus)

Una lesión de cadera a mediados de año le dejó fuera de juego para lo que restaba de temporada, y en Milwaukee vieron la excusa ideal para no volverlo a intentar. Con el arranque de la siguiente, en Wisconsin captaron por fin el cambio de paradigma y traspasaron a MCW a los Chicago Bulls por Tony Snell (3&D).

Bulls

Pero en Chicago ya habían apostado ese mismo año por un romanticismo hasta los topes de melancolía. El backcourt era Rajon Rondo, Dwyane Wade y Jimmy Butler. No quedaba hueco en la mirada para el ex Novato del Año. Al que se hizo enorme ante James. Al casirobo del Draft. Nadie se volvió a fijar, jamás, en Michael Carter-Williams.

Charlotte, Houston… ¿China? Europa.

(Fotografía de portada de Christian Petersen/Getty Images)