Hunter vs Culver: ¿qué han visto los equipos de la NBA?

Final de película en el 2019. Emoción, estrellas, grandes defensas, grandes entrenadores, una prórroga… Y Virginia cerró el círculo: de ser el hazmerreír del mundo del baloncesto universitario tras sufrir el mayor upset de la historia del torneo (primer seed 1 eliminado por un seed 16) a la gloria eterna que acompaña al gran campeón en solo 12 meses. Guión made in Hollywood.

Y del torneo nos podemos quedar con muchísimas cosas. Para mí, la más importante cada año es la emoción. Eso es lo que me obliga a volver cada temporada. Pero también la oportunidad de ver cada año los primeros pasos del futuro de la NBA. Y aquí entran (Texas Tech) y De’Andre Hunter (Virginia), los dos grandes prospects que disputaron ayer la finalísima del torneo.

Hay casos muy claros de lo que es un gran prospect, me refiero a los que son extremadamente fáciles de identificar (Zion, Barrett y Reddish eran cantados, por ejemplo). Pero otras veces no es tan fácil entender las razones por las que un jugador puede estar en la parte más alta de los mocks, casos en los que la evolución, el potencial el trabajo y, sobre todo, pequeños detalles, pueden llevar a un jugador en volandas a la NBA.

Los casos de Culver y Hunter, dos futuros top-10 del , no son los más habituales a día de hoy. El primero, que ha sido una de las grandes sensaciones del torneo pese a sus malos porcentajes en los últimos partidos, es un jugador de segundo año universitario que en su primera temporada en Texas Tech no era más que un jugador de rol y no entraba en ninguna quiniela (caso parecido al de Ja Morant, por cierto). Y el segundo, que ayer fue el mejor jugador sobre el parqué, ha disputado dos temporadas en Virginia, pero además estuvo un primer año sin jugar por decisión técnica. Hunter es, para que os hagáis una idea, 15 meses mayor que Luka Doncic.

Y la pregunta clave es: ¿qué ven en ellos ahora los equipos de la NBA? Una pregunta que cobra más valor todavía si viste la primera parte del partido de ayer, en la que los dos fallaron una y otra vez en su intento de liderar a sus respectivos equipos hacia el triunfo.

Jarrett Culver

Para mí era, hasta ayer, el gran ganador del torneo en lo que a stock del draft se refiere. Puede que aún lo sea. Y sí, había fallado tropecientos tiros ya entre el Elite 8 y las semis de la Final Four, pero se ven tantas cosas de nivel NBA…

Mecánica preparada para el primer nivel, gran elevación y forma que, unidas a un buen manejo de balón (mejorable esto último) le permiten sacar buenos lanzamientos habitualmente en el uno contra uno por encima de cualquier defensor. Tiene talento para finalizar cerca del aro (la canasta contra Hunter tras reverso es una de las canastas del torneo), un gran (gran, gran) primer paso en las penetraciones, tiende al lanzamiento eficiente (potencial dentro-fuera), es atlético, no tiene ningún miedo al momento de la verdad, buen defensor de posiciones exteriores y, además, es capaz de pasar el balón excepcionalmente bien para romper el dos contra uno.

No era un talento NBA evidente cuando llegó a Texas Tech, pero el trabajo la evolución y los pequeños detalles le podrían llevar al Top-5 del próximo draft. Aunque tiene que mejorar bastante en la toma de decisiones… Todo llegará.

De’Andre Hunter

Lo primero que aparece en mi cabeza es que está físicamente preparado para contribuir desde el primer día en la NBA. Han sido tres años completos de universidad en los que se ha transformado en un jugador extremadamente sólido a casi todos los niveles.

Hunter es perfil Kawhi Leonard o Jimmy Butler. Eso es lo que se buscará en él. Un tres polivalente que suma en cualquier posición y circunstancia. Defensor versátil, capaz en las ayudas y brillante en el uno contra uno (varias lecciones vs Culver), potencial reboteador y eficiente en un lado ofensivo de la cancha en el que, con mucho rabajo, no ha parado de crecer. Tiene una mecánica pulida, domina el lanzamiento abierto de tres puntos (sobre todo desde las esquinas) y finaliza dentro tras contacto. Le falta soltura en el uno contra uno (abusa de lanzamientos poco efectivos en esta situación) y algo/bastante de lectura. Pero es imposible no ver que, a estas alturas, en Hunter hay presente y potencial de, al menos, un sólido jugador NBA.

(Photo by Streeter Lecka/Getty Images)


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