¿Klay 2.0?

Mucho más que un fantástico tirador.

Escribo con varias cajas aún a mis pies. Ayer cerré definitivamente una mudanza que aún me tiene preparada alguna que otra sorpresa. Pero ya tengo Wifi. Así que, tras un día de descanso, vuelven las columnas mañaneras.

Ayer nos acostamos con una posible oferta faraónica de los Lakers por Anthony Davis. Y con la sensación de que las negociaciones avanzaban a buen ritmo a menos de 72 horas del cierre de mercado (jueves, 21:00 hora peninsular española). Pero nos hemos levantado con un nuevo muro entre ambos equipos: los Pelicans quieren más, quieren que los superen con creces el precio de mercado para que el ‘caso Davis’ no llegue a verano. Volvemos a la casilla anterior. Y entre una cosa y la otra, durante el tira y afloja, yo he visto jugar un día más a los Atlanta . Y oye, cómo molan.

Hacía unos 10 días que no veía a y compañía. 10 días que para un equipo tan joven lo pueden cambiar todo. En este caso no he encontrado grandes cambios, pero sí evolución. Una evolución que no para desde hace meses y que ha transformado a los Hawks: ya no son ese equipo alegre y joven que corre, tira, mola y pierde. Ahora son ese equipo alegre y joven que corre, tira, mola y, además, muchos días te gana.

A Trae Young lo tendréis muy visto, pero es un fenómeno. Tras una semana fantástica en el tiro, ayer tropezó en ese aspecto. Pero las posibilidades están ahí, la regularidad llegará con el tiempo y la visión de juego y el entendimiento de los ritmos y de las necesidades (espacios, ventajas y desventajas) de sus compañeros sigue creciendo a pasos agigantados.

De John Collins ya hablaremos otro día, porque se le está poniendo cara de varias veces All-Star. Pero hoy quiero hablar del ‘dos’ pelirrojo (número 19 del último draft), y sus opciones de convertirse en un Klay Thompson 2.0.

Sé que son palabras mayores (no me matéis antes de tiempo), hablamos de una estrella de la liga y de uno de los mejores two-way players de toda la competición. Pero… ¿Habéis visto jugar a ?

Ya sabíamos que era uno de los grandes tiradores del draft, pero es que en los últimos 15 partidos está en números de tiro (volumen y acierto) de un Klay Thompson de tercera temporada NBA. Poca broma… Y a eso hay que sumar un nivel de competición defensiva (tanto frente a exteriores explosivos como ante jugadores más grandes y pesados) que a mí particularmente me ha sorprendido bastante y que parece absolutamente indispensable para minimizar (porque borrar es imposible…) el gran punto débil de su compañero Trae Young (tamaño).

Evidentemente, el jovencísimo escolta de los Hawks no está ni cerca del nivel actual de Klay en defensa. Pero demuestra instintos, colocación y ganas que le podrían llevar a cotas muy altas. Y con eso y su maravillosa mecánica de lanzamiento… Sueños de Splash Brothers.

Además, por si todo esto fuera poco, Huerter tiene una dimensión más que Klay: es un ‘dos’ tirador con gran capacidad para la creación de juego. Se apoya en el bote y ve mucho más allá. Algo que Klay ha trabajado mucho desde su llegada a la NBA, pero que nunca le ha salido del todo natural.

Hablamos sin duda de un Klay 2.0 en potencia. No sé si al nivel de éste en todos los sentidos (sería una barbaridad…), pero sí por condiciones.

En Atlanta conviven a diario con los focos del tremendo impacto de y con lo que acabe significando aquella decisión en la noche del draft (el traspaso en el que llegó Trae Young). Pero ya están marcando su propio camino, su futuro. Y lo está haciendo a base de (mucho) talento.

(Fotografía de Harry How/Getty Images)