Simmons, Fultz y una fecha de caducidad

En la de los espacios, los ritmos y los triples, los grandes equipos se han tirado a la piscina sin pensarlo dos veces. Warriors, y juegan muchísimos minutos con quintetos en los que todo el mundo tira (tus espacios), casi todo el mundo puede cambiar en los bloqueos (los espacios del rival) y corre hasta el aguador. Hay que surfear la gran ola que domina la liga.

Y es en esa misma competición en la que juegan los Philadelphia 76ers. Un equipo que, en la segunda mitad de la temporada pasada, disfrutaba y nos había disfrutar con un baloncesto fresco en el que Simmons y su don para jugar a esto se convirtieron en perfectos conductores de una red en la que los demás se movían por fuera, orbitaban a su alrededor esperando el pase. Un equipo que ya tenía lo que muchos buscan y lo que, por ejemplo, han encontrado esta temporada los Bucks. Un equipo que se está poniendo la zancadilla…

Simmons ataca la pintura, finaliza o divide. Y para que sea efectivo necesita que la división conlleve amenaza…

De la frescura de ayer, hoy nos queda la base. Algunas piezas han cambiado, pero en Philadelphia seguimos viendo quintetos/ratos en los que Redick, Shamet, Covington, Chandler, Saric e incluso Embiid (qué nivel el suyo desde el inicio de la temporada y hasta el final del primer cuarto de ayer…) orbitan sobre su eje conductor. Sus mejores ratos de baloncesto.

Lose-Lose

El problema, el gran problema, es la combinación del conductor principal, Simmons, con un supuesto segundo conductor (tanto sobre la cancha como para la franquicia), . Y reside en que ninguno de los dos es ni remotamente útil orbitando alrededor del otro. Lose-Lose.

El equipo mejora en defensa con ambos en pista, eso es una realidad. Pero les cuesta toda (TODA) la frescura ofensiva. Todos los espacios… No creo que merezca la pena.

La defensa rival gana mínimo metro y medio con cada uno de ellos, por lo que se enfrentan a grupos compactos que permiten el tiro que no tienes pero cierran los pasillos que sí podrías explotar. Lose-lose

Y lo mejor de todo esto es que solo comparten 10 minutos por partido. Pero son 10 minutos en los que el equipo lanza menos y peor desde la línea de tres puntos, asiste menos… Son minutos negativos para los Sixers, minutos que muchas veces salva como puede Joel Embiid. Y en definitiva, minutos en los que el equipo tiene una eficiencia ofensiva casi 10 puntos peor que la de los actuales Phoenix (el peor equipo de la NBA en esa estadística) y casi 20 puntos peor que la de los propios Sixers 2017/18.

Ojalá Markelle Fultz consiga ser el gran jugador que prometía. Y ojalá podamos disfrutar muchísimos años de él en la liga. Pero a día de hoy no puede convivir con Simmons. No salvo en situaciones puntuales. No al mismo tiempo. No sin límite, sin fecha de caducidad.