¿Vucevic o Fultz?


2019, 2023… Las cosas podrían ser mucho más fáciles en Orlando.

La respuesta es no. No estoy tan loco como para visto hoy el Magic-Pelicans. Teníamos un genial Sixers-Celtics, que ha tenido de principio a fin aroma a playoffs (cómo van a molar las semis del este…) y un maravilloso Warriors-Jazz en el que Donovan, Ricky y compañía han obligado a Curry y a Durant hasta el final (tres triples demoledores entre los dos). En fin, que no era un día para experimentar con la parrilla de partidos. Pero, por alguna razón, la victoria de los Magic (¿el peor partido de la carrera de Anthony Davis?), cuarta consecutiva, me ha hecho reflexionar.

¿A qué están jugando los Orlando Magic? ¿Son el equipo de Vucevic, de Aaron Gordon o de Mo Bamba y Markelle Fultz? Son todos esos equipos en uno. O puede que ninguno. No sé si entendéis lo que quiero decir.

Vucevic es un jugador en su prime (mejor momento de su carrera). Tiene 28 años y va a ser por primera vez All-Star tras una primera parte de la temporada increíble en la que se ha colado, también por primera vez en su carrera, en el club del 20+10 (puntos y rebotes, el club Elton Brand): Joel Embiid, Anthony Davis, Giannis Antetokounmpo, Karl-Anthony Towns, Russell Westbrook, Nikola Jokic y él. No es mal sitio para estar.

Compañía poco estable

Pero… ¿y a su alrededor, qué? Orlando es la casa de veteranos como Fournier y Terrence Ross (expiring, por cierto), del recién renovado Aaron Gordon (intento de jugador franquicia), de los días más y menos brillantes del jovencísimo Jonathan Isaac (está en su mejor momento), del ahora lesionado Mo Bamba (supuesta joya de la corona) y, desde hace solo unos días, también es la casa que se encarga del ‘proyecto Markelle Fultz’. ¿Veis ahora por donde voy?

Vamos a repasar el plantel: un jugador en su prime (Vucevic), un par de veteranos de clase media (Fournier y Ross), una apuesta que aún puede ser un éxito o un fracaso (Gordon y su contrato decreciente), un jovencísimo jugador que empieza a rascar lo que podría ser un enorme potencial (Isaac), hype andante, lesionado y tremendamente verde (Bamba) y… Markelle Fultz.

La pregunta obligada es la siguiente: ¿con qué reloj juega la franquicia? Yo no lo sé. Y puede que ellos tampoco…

¿Qué son estos Orlando Magic?

No traspasar a Vucevic en el cierre de mercado quiere decir que no se quieren bajar de la pelea por los playoffs (están décimos, a partido y medio del octavo). La realidad actual de la franquicia te empuja hacia este tipo de peleas: rozar las eliminatorias, aunque sea cuatro partidos rápidos y a casa, ya sería un triunfo muy importante. Pero claro, al mismo tiempo, aparece la oportunidad de adquirir a Fultz prácticamente sin riesgo y vas de cabeza, porque tu supuesto proyecto de futuro (puede que Gordon, pero sobre todo Isaac y Bamba) necesita todavía un base. Y a ese proyecto, como al propio Markelle Fultz, tienes que darle tiempo. Eso sí encaja. Pero hay lío…

Más aún si miramos las cuentas (casi 115 millones en salarios esta temporada; unos 85 comprometidos para la siguiente) y pensamos en la agencia libre de Nikola Vucevic… ¿Le vas a dar una millonada a un jugador de 28 años cuando el resto de tus ‘joyas’ están todavía muy lejos de poder ayudar al equipo a competir con lo mejores?

Mi mejor resumen ahora mismo sería algo así: son un equipo con la cabeza en 2023 (por decir un año), que quiere darle una alegría a su afición en 2019, aunque tenga que arriesgar más de la cuenta (si se va Vucevic este verano has perdido a un All-Star sin recibir nada a cambio), y todo mientras lucha con el mapa salarial de un equipo que competía por todo en 2018. En fin, que las cosas podrían ser más fáciles en Orlando. A ver este verano…


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